Todos somos Clarividentes-Claudia Bürk

El significado y la lógica natural de los encuentros y sucesos: “las serendipias.”

El significado y la lógica natural de los encuentros y sucesos: “las serendipias.”


Carl Gustav Jung, vinculaba sus teorías acerca de la sincronicidad a la física cuántica y a la teoría del caos. Es una idea más que interesante, diría que lógica. Jung desarrolló sus conceptos a raíz de sus contactos con Wolfgang Ernst Pauli (conocido por su teoría del Espín. Su ecuación es una generalización de la ecuación de SCHRÖDINGER que considera la existencia de las PARTÍCULAS que presentan el momento intrínseco del SPIN (propiedad de ciertas partículas elementales por la cual la partícula actúa y gira sobre un eje, es decir, que tiene un momento angular) Os recomiendo fijaros en éstas teorías).

De ahí,- entre los acuerdos teóricos de Jung y Pauli- sus conversaciones entraron a modificar el paradigma de la física actual (conceptualmente rozaron lo relacionado con la psicología profunda y la metafísica.) Jung comenzó a definir la sincronicidad como una concurrencia “en el tiempo” de dos o más fenómenos, que sin relación causal alguna puedan hacer referencia a un mismo significado.

Es también la oportuna llegada de cierta información concreta, que no sabíamos cómo alcanzar. Casualidades, con significado para quienes las vive porque encajan sistemáticamente con su historia personal, proporcionando respuestas a dudas existenciales. Suceden coincidencias a todas horas, y se dan confluencias de sucesos que impactan y podemos ver claramente un significado en lo fortuito. Descarto, matemáticamente de ésta forma el azar. Traducido al terreno práctico, es lo que – seguramente- todos experimentamos alguna vez: de pronto piensas en una persona que hace tiempo que no ves, y aparece de sopetón. Esperas una llamada telefónica, piensas en ello, y en ese instante te llaman. Si nos detuviéramos a pensar cuantas veces ocurre eso, nos sorprenderíamos. Nuestra vida es un suceder entre “serendipias”. (Me gusta esa definición, pues viene de un mito; los príncipes de Serendip, que solucionaban sus problemas de una manera supuestamente CAUSAL).

Todos los sucesos del universo son Serendipias…Nuestro paso por el mundo es absolutamente intencional. A medida que comprendamos esto, nuestra vida irá encaminándose con mayor rapidez al auto-encuentro y- en consecuencia- hacía lo sincrónico con la necesidad expresada por nuestra psique. A medida que nos encontremos a nosotros mismos en medio de este mundo sensitivo y material, nos iremos uniendo con EL TODO. Despertarán en nosotros reacciones en cadena que acabarán por transformarnos como seres universales que somos.

La humanidad ha permitido deliberadamente, perderse en sus propios laberintos. Han perdido la confianza ciega en la vida. Y con ello, lo más esencial: un mapa que sólo necesita ser interpretado con sus corazones. Todas las naturalezas (sólo tenéis que fijaros bien) basan sus existencias en la confianza con el entorno. Absolutamente todo, incluso las estructuras mismas de todo ser vivo, viene aquí en la confianza en que esas criaturas se adaptarán – exactamente - al mundo que las acoge. Las alas de un pájaro, están diseñadas para adaptarse a las formas de aire. Las bocas de los animales, para conseguir ese preciso alimento que deben tomar. Etc. Etc…Por el contrario, nuestras maneras, la de las personas, no "encajan" para nada con la naturaleza en la que nacemos. Y no es culpa de la naturaleza, sino de nuestro modus vivendi desajustado y en contra natura. Vivimos en disociación con la naturaleza, lo cual solo nos aparta de nuestra profunda VERDAD.

Si analizamos los mecanismos para reencontrarnos con nosotros, o "re-ligarnos"(es de dónde, creo, viene la palabra RELIGIÓN) pienso que las serendipias nos ayudan a conectarnos con un orden más profundo: el que organiza el universo en su profundidad. Dónde todo está interconectado. Lo parecido se encuentra con su parecido y lo afín con lo semejante.

La causalidad de la casualidad, es la sincronicidad. Y ésta encierra mensajes. Son un lenguaje. ¿Por qué creemos que la única forma de diálogo se da a través de palabras? Pues no es así… Las palabras son sólo el código que nuestra mente emplea para descifrar la realidad que nos envuelve. Pero, ¿en qué idioma habla entonces toda la creación? Pues existen innumerables “dialectos” para tratar de interpretar la realidad: sin necesidad de palabras, que se manifiesta en la cotidianidad a través de las coincidencias con significado. Existen con precisión para nuestras reales necesidades, organizándolo todo....Se ocupan individualmente de cada ser, ayudando a conectar al camino, lo que cada ser vivo viene a hacer en esta vida.

La física cuántica produce estados superpuestos; un orden superior de todas las cosas. Un mismo estado compartido, nos liga para siempre. Si dos partículas (y que SI tienen masa, vaya que sí…) han participado en un estado único, por mucho que se aleje una de la otra, quedan ligadas eternamente. Y me atrevo a decir, que si midiéramos su “rapidez”, coincidiría. Estoy completamente convencida que el universo se comporta y comunica, instantáneamente, a una velocidad totalmente superior a la de la luz y que “C” es un concepto “pasado de moda.” Como decía Pauli, existe una danza subyacente entre todas las partículas subatómicas, esas que constituyen la base de todo el universo, visible y no visible. Todo está interconectado. Todo está de todas partes, por todos los lados. No solo arriba, abajo, izquierda, derecha. Tontos que somos, confiados en nuestra dimensión. Hay un orden más allá y ese orden nos dirige. Todo se alinea, respondiendo a un orden de CAUSALIDAD de lo más sutil. Todo el universo ha estado unido en el momento inicial y,- por ende-, estamos conectados. Y estamos al borde de grandes cambios en el universo: creo que reemplazaremos el sistema digital por otro, cuántico.

Quizás os preguntaréis porqué vuelvo una y otra vez sobre este tema, (¡Qué pesada, ¿verdad?) Porqué escribo esto y porqué…Escribo.
Pues me he empeñado en compartir mis impresiones…Mi idea del UNUS MUNDUS, dónde materias, mentes, partículas y existencias se den la mano. Es mi desesperada manera de quererle devolver al mundo la confianza perdida. Trato de compartir así mi concepción holística de la existencia, sin evitar la filosofía en la física. Quisiera suplantar el corporativismo por el cooperativismo…Desearía que volviéramos a contactar con nuestras almas…
Porque el ser humano, ha caminado demasiado rápido, esperando encontrar las respuestas fuera de sí, mirando las estrellas, más allá, dejando sus propias almas atrás. Ahora, los pobres, están “condenados” a esperar que sus almas les alcancen de nuevo...

Preguntaros: ¿Qué hago yo por mí?..... ¡Regalaros diariamente un rato, un rato sin objetivo, sin la búsqueda de un resultado, mostrándoos abiertos a lo que no tengáis programados y dejad actuar al destino!

Nadie escaparéis de vuestra propia evolución. Estáis en continua resonancia. Cada uno de nosotros da saltos cuánticos. Alcanzar la felicidad, no es una coincidencia. Ella rige el reino cuántico.

Sub umbra floreo: C. Bürk

Comentarios

  1. En el vacio está la conexión de todo y del todo. Cuanto más cerca estamos de la singularidad más cerca estamos de la sincronicidad. Somos seres aproximativos.

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  2. Matthieu Ricard, se doctoró en genética molecular en el instituto Pasteur, y tras terminar su tesis doctoral, decidió dejar su carrera científica para abrazar la práctica del budismo tibetano.
    Hace unos años escribió un libro interesantísimo llamado “El monje y el filósofo”. Creo que tiene bastante que ver con todo lo que nos muestras en tu artículo.

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