miércoles, 8 de agosto de 2012

Reseña para “Las distancias cortas” Novela de Íñigo Sota

Reseña para “Las distancias cortas”
Novela de Íñigo Sota




Ha sido como una ráfaga de aire limpio, encontrarme en este mundo literario –a veces algo sofocado por las formas− con Íñigo Soto Heras (Pamplona, nacido un 27 de diciembre). Íñigo es escritor y periodista. Se licenció en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra. Entre otras cosas, su ocupación ha sido la prensa escrita, digital y ha colaborado en televisión: Telecinco o Cuatro. Ha sido reportero. Como si esto fuera poco, colaboró también en su día como columnista. Íñigo Sota es guionista y miembro de la Agencia del Cortometraje Español y asesor de contenidos para la entidad Mediatics.omos y para mí lo mejor de todo es que seamos además compañeros de una misma agencia literaria; Página Tres. Ahí él me llamó de inmediato la atención debido a su amabilidad y su talante bondadoso y abierto.
“Las distancias cortas” es la opera prima de Íñigo. Acabo de cerrar el libro. Acabo de concluir una historia que ante todo me ha instruido. El mundo corretea allá afuera. Para todos igual y a la vez, cada uno vive en su mundo. Mi espíritu se agitó entre las páginas del libro de Íñigo, mientras el corazón se me encoge, casi hierve y la hora se acerca a la medianoche. Una dilatada conmoción me hace regresar al epílogo, a sus últimas frases…


Pero, dejando el final para cada lector, vayamos por partes:
El tema central de la novela es el amor homosexual elevado a una escala de lo real, hasta el punto de que cualquiera, como ha sido mi caso (soy católica y ex postulante), sienta empatía de manera rápida y simpática con ese mundo y sus personajes, ya que el estilo de Íñigo también ayuda a ello: escribe con fluidez sencilla, de modo que lo que es difícil de explicar parezca factible a los ojos del lector. Su estilo llama la atención por su nitidez y me recuerda a algunos novelistas rusos, un poco a Nabokov que también tenía pretensiones sencillas en lo que a las letras se refiere pero que al igual que Íñigo, poseía una gran inteligencia dialógica. Ambos escritores, Navokov e Íñigo toman hilos entre el fuego y el hielo y viceversa, al escribir. Es lo que particularmente más me llamó la atención.



La novela nos enseña mucho acerca de las nuevas formas de comunicación y cómo éstas influyen en la sociedad. Vemos “las distancias cortas” que toman los personajes, debido a los chats y los acercamientos fáciles y directos que nos brinda internet, haciendo esto alusión directa al título de la novela.
Vemos como muchas veces nos convertimos en nuestro propio enemigo y que las distancias que tomamos con los otros muchas veces corresponden a las distancias que tomamos con nuestros propios miedos, nuestro ser interno más real.
Los cinco protagonistas en la novela de Soto sobreviven en un mundo de apariencias, de diversiones rápidas, de consumo amoroso inmediato, todo –en apariencia− superficial. Digo, en apariencia, porque detrás se esconden los sentimientos más íntimos y anhelados en una búsqueda infructuosa. Vemos una realidad urbana muy presente a nuestro alrededor que nos pide empatía, respeto y aceptación. Pocos conocen la verdad acerca de las vivencias de los homosexuales, cómo sienten y viven, como sueñan y también aman. Todos vemos a los homosexuales como estereotipados. Íñigo nos aleja de esa idea y nos presenta muchas variantes: también están los heteros que se esconden de su real condición, no salen “del armario” y prefieren tener novias oficiales y vivir los desahogos sexuales que de verdad sienten a escondidas a todo, bajo la condición de la traición. ¿Alguien habla de ellos? ¿Alguien señala esa cobardía? No. No todos los que son gays son promiscuos ni alocados. Tenemos a otras variantes que lo son sin reconocerlo. Y que viven en las apariencias de la conveniencia. Entre los gays están, igual que entre los heteros, los que aman, lloran, sienten, se compadecen y ayudan a su prójimo.
Los personajes de Íñigo no son buenos ni malos, son grises, en una escala de grises. Son un poco de todo, como todos nosotros también lo somos.
Esta novela puede parecer superficial en algunos puntos, pero esto es absoluta pretensión por parte del autor. Luego, hay profundidad, hay tensión y emotividad, hay ante todo una profunda enseñanza moral que me ha encantado.
Quien lea este libro, este mundo tan personal e ignorado para algunos, se asomará a una ventana y verá el mundo como es, porque éste tiene matices variopintos que conviene conocer. Abrirá un libro instructivo. Verá a unas formas de ser. Verá el cielo en la noche. Y en el cielo, tantas almas distintas en su modo de ser, pensar y sentir que no volverá a juzgarlas ni señalarlas como “bichos raros y distintos”. Verá murciélagos tras las mariposas nocturnas. Verá los ojos de quien tiene delante. Pero también se verá a sí mismo por dentro. Y también será. Será que éste escritor supo vivir, escribir, amar y desenvolverse con la más hermosa dignidad.

El autor está en Facebook y Twitter,
aquí su email
i.sota.heras@gmail.com
@InigoSota

Claudia Bürk

martes, 7 de agosto de 2012

Simone. Mi Restaurante favorito en Cunit (Playa)




Divino Restaurante en la Playa de Cunit (Paseo marítimo). Lo recomiendo encarecidamente. Voy mucho por ahí, casi siempre los domingos por la noche después de trabajar. Es mi lugar de tranquilidad, de buena comida y además de eso, por las noches si váis antes de las 21:30 os regalan la botella de lambrusco. El menu, 10.50 € y realmente vale la pena: