martes, 26 de abril de 2011

Nueva presentación de "Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot"

Nueva presentación de "Las Nueve Ventanas de Jeanne Bardèot
Miércoles, 04 de mayo · 19:00 - 20:30
Corte Inglés, Puerta del Ángel, Barcelona.
Presenta: 
Daniel Rodellas. Director del programa de radio "El cercle enigmàtic". Escritor, historiador e investigador.
Es el día 4 de mayo, en el Ámbito Cultural del Corte Inglés de la Puerta del Angel en Barcelona. 
A las 19:00h.
¡Habrá sorpresas como en todas las presentaciones! 
Y no olvidaréis el acto con facilidad. 
¡Dejaros envolver y sorprender por la magia del momento!
¡Os espero con muchísima ilusión!

miércoles, 20 de abril de 2011

Otra carta a X en una noche cualquiera....


Mi siempre amado X:
Ésta noche, la realidad se mezcla con cualquier cuento por inventar, se llena mi corazón de docenas de recuerdos, me evado entre las sombras que el aroma de tu nombre deja en el aire de mi estancia vacía.
¿Dónde estás? Necesito escucharte pronto, verte ante mí, para que esa voz, esa presencia que riega mis sentimientos, me recuerde quién soy, para que me hable susurrando, para que me idiotice en la insensatez de todo lo que te escribo mediante estas cartas y callo ante la realidad. Saber que no voy a verte, ni mañana, ni al día siguiente, me llena todos los momentos que deberían ser plenos de vacíos, y sólo me sirve tu recuerdo, para recordarme a mí misma, que ni siquiera la ausencia de tu voz, la imposibilidad de hallarte ante mí, me impide soñarte.
En tu nombre pude descubrir un mar, o una hilera de montañas que te cobijan, cuando he estado a punto de mirarte; elevados montes te separan de mí y de mi corazón. Tan sólo al leer las letras de tu nombre, dichas en voz alta,  todos los puntos cardinales de mi imaginación, escalan hacía ti, para asomarse a tus ojos.
Mañana…será un “mañana” sin ti, otra vez entre tantas otras veces que ya pasaron. Los colores del cielo, sé que mañana, querrán esconderse tras las nubes, querrán jugar con formas caprichosas en este sentimiento tan mío; y otra vez estaré lejos viéndolos en su pura esencia. Tu lejanía no conseguirá engañarme, y me hablará en silencio del misterio de la vida, del Apocalipsis de la tristeza, de la soledad de los días que no estabas en mi vida, y de todos esos días que no puedes ni podrás estarlo; de todo lo que esconde tu sonrisa, del tiempo que se para cuando te sueño.
Tú, X, eres el reflejo de mis gestos y de mis sonrisas. Tú eres la declaración de amor que me hace escribir. Veo la dimensión de mis versos en tu mirada, el peso de mis sentimientos en tu silencio, (Cuanto duele, lo que no me dices…) la pasión de mi piel en un conformarse con el mero roce de la brisa que te envuelve, que se ha quedado al lado del paso del tiempo ignorando los minutos que le han dado forma al pasado. Pasado enlazando al presente y germinando como las increíbles pupilas de tus ojos...hacia el futuro, que en ti y tratándose de ti, siempre es presente.
Te declaro mi amor, por la reacción de mi piel al pensarte, por conseguir que pierda la noción del tiempo en pasado, presente y futuro, cuando tus ojos traduzcan mis sentimientos desde las palabras escritas, por los surcos de urgencia que mis ojos dejan en todo lo que miran, buscándote.
No sé si soy capaz de hacer una declaración de amor en unas palabras, no sé si he llegado alguna vez a ti, porque son tan solo unas pocas letras. Preferiría, ya lo imaginarás, poder decírtelo todo en una mirada al tenerte cerca, en un gesto, en el silencio completo que me deja tu ausencia y que además no duele porque me llena, y en la plenitud total que me atrapa cuando estoy junto a ti. Sí, una declaración de amor digo...Porque el amor es una declaración de gestos que refleja la felicidad surgida desde el otro lado del puente.
Lágrimas de emoción llenan mis ojos en este instante, provocadas por sentirte ante mí al escribirte. Entre estas cartas, esconderé mi alma, toda mi verdad, de modo que acabarás conociéndome mejor que nadie. Te quiero y sin embargo, tenerte cerca no puedo, y aún así te traduzco en medio de un mundo salpicado de engaños y prisas en el que siempre me esperas con calma sin saberlo, amor, sin saberlo... Pero mañana, como otros ayeres que pasaron, no podrá ser. Tu recuerdo nace eterno en mí sin morir jamás; empiezo a morir de amor cuando empiezo a comprender que no me ves…Mi corazón ha intuido desde el principio que tu amor germina en el horizonte de otra mirada. Y entre suspiro y suspiro enredado en la brisa de tu nombre, nace, el dolor de amarte sin permiso. Las respuestas empiezan a llenar tus silencios. Las llamas de mi amor, se han quedado enredadas en estas letras llorando lágrimas de soledad. Mis palabras no querían atreverse a decirte “te quiero” y luego acabaron adueñándose de mi voluntad, para gritártelo al escribirlas.
Mañana no estaré….Pero yo siempre estaré en esa parte del horizonte que sonríe cuando ve tu felicidad, y llora cuando las lágrimas ponen nombre de olvido a un amor no correspondido. Sin olvidarte, amor, sin olvidarte jamás.
Viviendo, muriendo y esperando
con tu nombre en mi boca, tus pupilas tatuadas en las mías, con el más profundo amor del que soy capaz,
C.

lunes, 18 de abril de 2011

Gracias a todos los asistentes a la presentación de mi novela Las Nueve Ventanas de Jeanne Bardèot

Apreciados amigos,

Quiero agradecer a todos aquellos que hayan asistido a la primera presentación de mi novela "Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot" en Barcelona el pasado día 6 de abril, muy especialmente su asistencia al acto.
La verdad es que no esperaba a tantas personas y fue quizás el día más emotivo de mi vida. Ha sido maravilloso teneros ahí.
Para todos aquellos que en ésa ocasión no pudieron asistir, les dejo los vídeos que se efectuaron por parte de dos asistentes al evento. Lamentáblemente no se ha grabado la totalidad del acto, y falta la parte de la emotiva lectura de un fragmento de la novela por parte de la actriz Rox Martínez.
Se preveen próximas presentaciones en la biblioteca de Cunit y librerías de Vilanova i la Geltrú. Luego firma de libros en dos lugares el día de Sant Jordi en Barcelona (que ya daré detalles) antes del día 4 de mayo que habrá presentación en el Corte Inglés de Barcelona.

Iremos informando de todos los eventos, según fechas próximas.

Os dejo los enlaces a los vídeos con partes de la presentación (Rubén García Cebollero, Roberto Hernaiz y Claudia Bürk) y con la actuación de Iris, bailarina de ballet.
Hubo incienso, velas, arte, cava y misticismo. ¡Mejor no podíamos estar!

Os adjunto algunas fotos y vídeos.

Un gran abrazo








Horarios y lugar de la firma de Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot para Sant Jordi en Barcelona:



Estimados amigos,
A continuación os detallo los lugares y horarios de firma de mi libro "Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot" para éste sábado día 23 de abril, Sant Jordi en Barcelona:
Por la mañana estaré firmando en c/Diputación Nº429, esquina Cerdenya (Metro Monumental línea2)
De 09:00h a 12.00h
Luego de 13:00h a 14:30h estaré en Rambla Cataluña (Buscadme por los stands de libros a la altura del Hotel Calderón)
Por la tarde estaré de 17:00h a 19:00h en el mismo lugar, Rambla Cataluña (A la altura del Hotel Calderón).
¡Os espero!
Sin duda, hallaréis una novela acertada para regalar ese día.

Atentamente,
Claudia Bürk

domingo, 17 de abril de 2011

Venerado X


Venerado X;

Si el amor es la narración de una trama, he de buscar en pie los pre-textos: las sogas con que debo de atar el nudo que otorga el sentido, el porqué, el hacia dónde: el foco narrativo puesto en la sordera justificada de tus ojos. Es la percepción de mi subjetividad quien alumbra el escenario para dar un efecto ahora, una transición aquí, la ilusión destacada a la izquierda y al fondo, junto a la tradicional ventana de lluvia en alborada.

En nombre del verbo justifico la blasfemia de nombrar mi amor. Doy nombre a lo inombrable. ¡Ábrase el cielo al final de la frase!
Tu mirada hermética abre las puertas de mi laberinto. Me llevas a correr tras la fantasía, y en espiral caer por el terrible pozo que conduce al reinado de las maravillas. Es locura la voz del tiempo en mis adentros: sucumbir de amor. Tener visiones. Escuchar a los susurros de las nubes. Imaginar mundos. Hablar por boca de las quimeras. Ignorar hacia dónde me lleva el planteamiento de mi amor imaginado. Sucumbir al grito desesperado de la palabra pendiente, ignorarla, abandonarla.....
Lo que me resulta inverosímil es la vida, por ello intento hacer verosímil la ficción. Carezco de la disciplina necesaria para darle sentido a la palabra; es ella quien me otorga el rumbo. Me resulta imposible nombrar el compás de las cosas, pues es complejidad el instante, tridimensional la red que me sujeta al terrible y bello embrujo de lo onírico. Palabras araña, muerden, lamen la flor de la criatura que soy.
Y no soy la que soy...


La soledad es el cobijo de mis letras. Soy ser de cartografía silente, y no elegí serlo, fue la selección natural: sólo respondo a mi naturaleza, sin posibilidad de huir de ella pues sería huir de mi sombra en el bosque de nunca jamás.
Vengo de los mundos del reino de la metáfora, luz del incidente, artificio para dar vuelta a la realidad y mostrar el revés, que no siempre es trágica la comedia. Siempre es último el aliento inscripto en la llamada. Soy mujer de palabra y de tareas impuestas por los demás. Cumplo en virtud de la cruz que me toca llevar a cuestas, torpe caigo de rodillas antes de llegar a la cima de la ola; desde la altura me arrojo en espuma por borrar la huella de un pasado ,en la arena de mi historia. Arena de fiesta brava en mar embravecido.


Yo no soy yo. A mí no se me ocurriría nunca decir todo esto; yo soy la de las mil apariencias; yo nada más represento, soy un papel donde se inscriben las letras de una tal C.; ojalá fuera yo la que soy entre estas palabras y ser entendida en mi plenitud sin exigencias. Sin embargo es mi nombre mero vuelo de la coincidencia. Empleo la dialéctica de los sentidos, la clave de sol donde resuena el ritmo de mi corazón. Sin dualidad, sin opuestos a cuyo linde referir mis sentimientos, me expongo a ti de esta manera.

A estas cartas les faltará su respuesta. Sin embargo nada sé de esto que escribo, en la vida real, porque nunca antes la había referido mi esencia; soy simple relatora de mi estrecha percepción. Y si esa voz no es la tuya, no importa, pues entonces tal vez sea la llamada de en eco desde el canto de las quimeras.
Quizás resulten absurdas mis palabras, molesta mi incógnita.
Ruego tu indulgencia si tal fuere la impresión; debes tomar por cierta mi palabra en lienzo blanco, como bandera de vericidad. Tú eres quien la dirige, en su ritmo me inscribo, sin advenimientos a los cuales no he sido convocada. Es cosa de comprender naturalezas, la mía consta de un puñado de palabras: es cuanto he podido ofrecer sin faltar al dictado de mi sangre y sin por ello causar ofensa. Ruego a las musas por que mi palabra no te resulte infamia, pues he pasado mil y un vidas para contemplar sentimientos purísimos como los que me conminan a relatarte sin pudor y sin miedo y sin afán.

Quede pues la palabra empeñada y el alma atenta a los murmullos del amor a la distancia, querido X.

Desde Nunca Jamás y en recorrido hasta Siempre.

(P.D. Me he permitido adjuntarte una foto de entonces cuando tuve que dejar de ser quién soy.)
C.

martes, 12 de abril de 2011

Entrevista a Claudia Bürk por el programa radiofónico Les Set Llunes Magiques sobre su primera novela

Una vez más Susana Ninà, directora y presentadora del programa radiofónico Les Set Llunes Magiques, nos cede un hueco en su espacio. En esta ocasión su interés va dirigido hacia la reciente publicación del último libro, primera novela, de Claudia Bürk: Las Nueve Ventanas de Jeanne Bardeòt.

Una vez más os recordamos que el programa de radio se emite por FM y por internet, en directo todos los martes a las 20 horas. www.radiosilenci.cat. Los viernes a las 24h (0h sábados) se repite el programa para todos aquellos que el martes no lo hayan podido escuchar en www.onacodinenca.cat.

Escuchad la entrevista:
Ir a descargar

Resaña de la novela Las Nueve Ventanas de Jeanne Bardeòt por "Reseñas Literarias"

Jeanne Bardot es una joven introvertida que ha sobrevivido a un dramático pasado repleto de hostilidad, abusos y malos tratos. Encerrada en sí misma y recluyéndose en un angosto y hostil entorno laboral, pretende huir de su afligido pasado, sirviéndose de su irreprochable imaginación. Sus únicas ventanas al mundo, unas cámaras de seguridad mediante las que observa atenta - y porque así lo exige el protocolo establecido de su trabajo - al exterior que tanto daño le ha causado.

Confinada de esa manera, Jeanne establece contacto (la autora no pretende dejar claro si real o no) con el arcángel Miguel, quien prueba a mostrarle su innegable y asombrosa naturaleza. Jeanne quiere confiar en el mensaje de Miguel, quién además la preparará a través de sus enunciados para una dádiva realmente extraordinaria.
El mundo de la joven protagonista, una mezcla de desconcierto, soledad y una inmensa capacidad de aguante, da un repentino vuelco al encontrar las respuestas a su sufrimiento a través de lo insólito.

Crónica de la presentación de la novela Las Nueve Ventanas de Jeanne Bardeòt por Isabel Laso

Las nueve ventanas de Jeanne Bardeòt es una novela de la escritora Claudia Bürk. Con amplia y probada experiencia en el oficio de escritor es ésta una brillante primera novela. Publicada por el editor Roberto Hernaiz y la Editorial Grup Lobher, fue presentada al público el pasado 6 de abril de 2011, en Barcelona. Mediante un emotivo acto que ponía en escena fragmentos de la novela, rapsodiados por la actriz Rox Martínez, y en las evoluciones de la bailarina de clásico Iris. Las magníficas ilustraciones del pintor Ricardo Muñoz, que también se encuentran incluidas en la novela, pusieron el acento de un gran momento artístico. Claudia creó una perfecta e idónea atmósfera para desear con fervor entrar en la historia de Jeanne.

La presentación a cargo del escritor y hombre de cine, Ruben Garcia Cebollero fue un canto perfectamente desgranado de la esencia primera e impulsos vitales de un personaje, Jeanne Bardeòt, que se convierte rápido en esa compañera de viaje existencial que todos deseamos tener. Se comprendió que con Jeanne la soledad pesa menos, la pena se diluye y la esperanza e ilusión regresan.

A través de Jeanne, Claudia nos abre, no una, sino nueve ventanas mágicas para pasar a un mundo mejor si se desea.

La presencia en la mesa del editor Roberto Hernaiz ratificó el valor narrativo de esta primera novela de Claudia, de logrados recursos estilísticos e indiscutible poder de absorción.

Con Claudia Bürk emerge, para beneficio del mundo lector, una voz de gran calidad, que domina el arte narrativo y visual para conducirnos a través de ideas, donde la ficción siempre es real.

Isabel Laso

Entrevista a Claudia Bürk por su novela “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot”

Entrevista a Claudia Bürk por su novela “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot”

Por Carlos Soriano 
(Documentalista y fotógrafo del Grupo de Investigación CLAVE7)


Con motivo de la reciente publicación de su primera novela (no siendo ésta una ópera prima, pues publicó un libro anterior de relatos y poemas), la autora Claudia Bürk nos presenta su libro “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot”, brindándonos las claves de su trayectoria literaria.

Su novela luce en todo momento un estilo impecable, preciso, bucólico y decimonónico, que hace de la trama una apasionante fábula. Claudia utiliza un exquisito lenguaje, donde la calidad narrativa es sublime y deja apreciarse en todo su esplendor aun siendo leída por los lectores más exigentes. No tan sólo estamos hablando de una obra elegante y exquisita, sino que además la autora consigue aportar un mayor conocimiento del léxico castellano.

Una obra única, distinguida que comparte algunos elementos estructurales; un abordaje parecido al de la película “El laberinto del fauno” con profusión de estremecimientos incluida —la eterna lucha entre el Bien y el Mal— y ante todo la capacidad de la autora de saber captar la atención del lector desde el primer momento. Características todas ellas que Claudia Bürk, (Valladolid, 1971), llevará con total certeza a su apogeo con pulcra sofisticación y ardor en el futuro. “Las nueve ventanas de Jeanne Bardéot” nace de una autora que no conoce la lengua española hasta la edad de los diecisiete años, pero que aprende a expresarse por escrito en este idioma mejor que muchos de nosotros pudiéramos hacer nunca.

Claudia Bürk posee un talento único: es capaz de fusionar la más refinada prosa con la trama novelesca, manteniendo bajo esa condición, la atención del lector al rojo vivo. Es una escritora que, como otros autores (véase Ruiz Zafón) ambiciona recuperar el estilo literario del siglo XIX.
Me reúno con Claudia desde aquí, para hablar de su novela, iniciando el repaso por los albores de su obra reciente.

¿Por qué razón decides escribir tu primera novela? ¿Cuánto tiempo te ha llevado?

El primer esbozo de la novela la maquino en 2003, cuando me hallo trabajando como vigilante de seguridad en una gran empresa vitícola, tal cual sucede también en la novela con Jeanne, el personaje principal en la misma. Me olvido de la novela por un tiempo y me dedico a elaborar centenas de relatos cortos, todos ellos a modo de catarsis o entretenimiento. Fue en 2005 y tras la muerte repentina de mi padre, cuando retomo la novela y decido darle un giro, añadiendo a su contenido dramático y psicológico un toque de misticismo y secretismo. El motivo de crear esa novela es el de liberar un lastre en mi interior, a la vez que el de dar a conocer sutilmente un supuesto secreto que cae en mis manos en 2005: un librito antiguo que habla y constata posibles uniones entre hombres y ángeles. Es en 2009 cuando la termino, tras contactarme mi actual agente literario (eso fue en 2008) pidiéndome éste elaborar una novela.

¿Cómo definirías a tu novela? ¿A qué género pertenece?

Es una difícil pregunta con idéntica dificultad de respuesta, pues la novela podría pertenecer perfectamente a diversos géneros. En ella trato de estilizar la realidad, adornar hechos dramáticos y hacer de lo imaginado un festín. Me atraen los temas sofisticados, como lo son la mística, la física cuántica, la angelología y el humanismo, así como la psicología. Ambicioné reunirlo todo en un solo trabajo. Quise recuperar en ésta novela la afición de los escritores decimonónicos por las fábulas, las glorificadas tragedias. En definitiva, una usanza narrativa que considero, nunca tenía que haber desaparecido por su gran eficiencia a la hora de poder transmitir mensajes. Resumiendo lo referido, calificaría a mi novela como un drama que vira a esperanza. Como una novela de misterio, que incluye fortísimos elementos fantásticos y psicológicos. Y por último señalar, que es un libro que encierra muchos secretos y simbolismos.

Y desde que terminaste de escribir la novela hasta su publicación, ¿cómo ha transcurrido ese tiempo y cuanto tardaron en “darle a luz”?

Como ya mencioné al principio, fue un proceso de años, con muchas y largas pausas y también inseguridades por mi parte. Pues debido al idioma en la cual escribí la novela, —el castellano—. Quise antes perfeccionarme, ya que la lengua con la que crecí, me escolaricé y me expresé, era el alemán. Viví algunas controversias durante el tiempo de la creación de la novela, como fue la muerte de mi padre o la mala elección en el amor y eso lo transferí a su contenido. Una vez terminada y entregada la novela a mi agente literario, ésta tardó unos dos años en ser publicada. He de añadir, que en cuestión de un año, escribí las últimas trescientas páginas del tirón. Que nadie piense que es fácil y que al concluir un libro enseguida va a estar en librerías. Para nada es así. Es un proceso largo y costoso, no solamente para el autor—más siendo neófito—, sino también para aquellos que apuestan por él, como lo son el agente y la editorial. Yo tuve mucha suerte de que me remitieran al Grup Lobher y que para colmo en plena crisis me aceptaran. Señalo que ésta editorial además de hacer unos libros muy bien acabados, son personas excelentes y tengo la sensación de estar en todo momento entre familia. Tener la sensación de arropamiento por parte de mis editores, es mucho más importante para mí que cualquier interés derribado de la novela. Y con todo, además me han permitido dejar la novela tal cual la creé, con todo detalle. Sólo puedo expresar mi gratitud infinita hacía ellos.

¿Tuviste que documentarte?

La función del contenido de mi novela está plenamente al servicio de las sensaciones y asimilaciones metafísicas y filosóficas que puede llegar a captar el lector. No fue por tanto necesario para este trabajo una documentación excesiva. Me he servido de los lugares que describo en la novela, con excepción de los expuestos en Francia. Tampoco sé cómo es el convento concepcionista en una de las localidades que describo, pero me sirvió detallar el convento de las monjas clarisas que sí conocí (muy de cerca además) y cuyo interior recorrí a diario y durante meses. La novela la ambienté en escenarios reales. Cuando menciono Vinos Márquez en la novela y describo todos sus contornos y detalles, me estoy refiriendo a un lugar real del cual me rodeé tal y como expliqué antes. El peso de la acción no lo llevan los hechos históricos, los detalles científicos o geográficos, sino la narración misma, los sucesos, sensaciones y los mensajes que trato de transmitir a quien esté sumiéndose en su lectura. En otras novelas sí que deberé documentarme más, al menos lo precisa la que me traigo entre manos ahora, cosa que con “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot” no fue preciso.

¿Tiene sentido escribir hoy en día como un personaje decimonónico?

Lo tiene. Más que nunca. Creo que ha llegado el momento de recuperar costumbres pasadas. De hecho opino que nunca se tenía que haber dejado de narrar de aquella manera por la sencilla razón que en el siglo XIX los escritores se centraban en los detalles y descripciones. Se expresaban a través de una estilización muy proferida. Mi gran ambición es recuperar esa forma de narrar y de presentar un libro. Pues además en estos momentos, las personas se enfrentan a muchas dificultades en su día a día, debido a la crisis económica internacional. Con lo cual volvemos a necesitar de la magia en las palabras, de los mensajes glorificados que nos hagan soñar con mundos mejores. Es por tanto el momento idóneo para recuperar la metáfora tópica y las descripciones pintorescas, así como echar mano de elementos insólitos característicos de la época decimonónica. Es el momento de volver al siglo XIX, retomar esa forma de escribir pero con una condición: eliminar los fallos que entonces se cometieron. ¿Cuáles son éstos según mi parecer? En lo temático, se prefirió lo exagerado, lo extravagante y lo crudo. Eso me gusta. Los actos de violencia, los raptos, los dramas, se presentan a menudo y la muerte del padre es un tema frecuente, que también yo empleé en mi novela, coincidiendo con mi propia realidad. Sin embargo, los finales son siempre tristes o trágicos en la época. Yo los haría más esperanzadores, con magníficos mensajes como toque final. Las obras del siglo XIX se realizaron a medida de que fueron difundidas, con lo cual no obedecieron a un plan previo. En las novelas decimonónicas, a veces se hinchaban el género exageradamente o se alargaban los diálogos con monosílabos para ocupar más y más folios, porque a los autores se les pagaba por entregas o por folio escrito. Esto derivó en que los autores ya consagrados contrataban personas que trabajan para ellos, como por ejemplo Dumas, que llega a tener setenta y tres colaboradores. Como no pudieron reescribir lo ya producido, surgieron incongruencias en la conducta de los personajes, no hay una exposición adecuada de muchos de los personajes secundarios. Todo esto y más, naturalmente hay que mejorarlo ahora. Y lo que sin duda me gusta de entonces es la acentuada distinción entre los buenos y los malos que solía estar siempre presente.

Me consta que la novela está ilustrada. ¡Cuéntame más!

Así es. También en esto he querido recuperar la tradición decimonónica o de principios del siglo XX. No es que hubiera sido necesario incluir dibujos, pues como estoy diciendo, es una novela muy descriptiva. Sin embargo, tengo la suerte de convivir con un excelente pintor e ilustrador, que es Ricardo Muñoz y no quise desaprovechar ese “regalo”. A veces, las cosas surgen por si solas, como si siguieran mandatos lejanos. Y siempre me dejo conducir por la naturalidad de los sucesos. No hemos querido sobrecargar el libro, con lo cual sólo incluye veinte ilustraciones de los cuarenta bocetos iniciales. Y pensamos todos, —editor, ilustrador, agente y yo— que ha quedado muy bien así. El estilo de Ricardo unido al estilo de mis letras, es el maridaje ideal.

Te gusta utilizar a gran escala elementos místicos y dramáticos. ¿Cuál es la razón?

Busco que el lector, más que con la temática, se enfrente con la experiencia que obtiene de la lectura. Por esa misma razón echo mano a elementos fantásticos, místicos, psicológicos y también dramáticos. Los mezclo en mi coctelera particular que es el corazón y lo plasmo en las letras. Deseo que el lector participe en la historia, que la recree a su manera en sí, la haga personal y no genérica, y obtenga sus propias conclusiones. Creo que con ésta novela lo he conseguido, o al menos lo deduzco a través de los comentarios que me llegan. Desde niña me fui creando un mundo propio, dónde lo extraordinario y lo místico son el pan de cada día y dónde las vivencias comunes y sin sentido aparente toman formas reveladoras.

¿Cuáles fueron tus referentes al escribir la novela?

En primer lugar estaba la necesidad absoluta de escribir y que siempre he llevado en mí. La urgencia por desprenderme de sucesos pasados también está latente en la novela. Asimismo quise crear un libro en el que esconder secretos. Como se dice, “no hay mejor lugar para esconder un secreto que ponerlo a la vista de todo el mundo.”

Hubo una persona (enigmática y anónima) que me pidió que trasladara ciertos mensajes e ideas con que me obsequió, a mi novela. Y no quise desobedecer.

Y luego estuvo el librito místico (1746) que perteneció a mi abuelo y que llegó en mis manos al dejarme mi padre. Sentí la necesidad de contarles a los otros, de manera sutil, lo que en él hube percibido. Curiosamente, el tema se puso de moda después de haber escrito mi novela. Tenemos escritores que han recurrido a la temática “Uniones angélicas-humanas”, así como series televisivas. Me resulta más que curioso que eso pasara. Y no dejo de pensar en “El Inconsciente Colectivo” mencionado por Jung.

He podido observar un insólito tatuaje en tu antebrazo que curiosamente coincide con un simbolismo citado en tu novela. ¿Cómo es eso? ¿Cuánto hay de real en todo, Claudia?

Cierto, eres buen observador. Ese tatuaje está extraído del librito que menciono y es supuestamente una poderosa protección angélica. Hasta qué punto es realidad, no lo puedo saber ni lo quiero decir. Es como si nos cuestionáramos si el catolicismo lo es o no. En tal caso, los que elaboraron el librito sabrían más acerca del secreto que encierra, ya que tal y cómo ese “manual” indica textualmente “se trata de un secreto tan hondo que ningún ser humano será capaz de asimilar jamás”.

¿Quién creó a quién? ¿Claudia, la autora, creó a Jeanne, la protagonista? ¿O quizás fue Jeanne que creó a Claudia?

Es como preguntar si estaba antes la gallina o el huevo. Supuestamente Claudia estaba antes, pues la bautizaron con ese nombre. Pero Jeanne estaba antes de que Claudia fuera consciente de saber quién es. Con lo cual estamos ante el dilema del huevo y la gallina.

Esta pregunta puede ser comprometida para ti, dado la entramada truculenta de la protagonista de tu novela, pero ¿”cuánto” hay de Claudia en Jeanne?

Sabía a ciencia cierta y desde el principio, que ésta pregunta iba a ser irremediablemente formulada por los lectores. Vuelvo a contestar con la cita de Chesterton: “Una buena novela habla de su protagonista. Una mala, de su autor”. Cada cual que juzgue. Me reservo para mí la honda sinceridad latente en el libro.

¿Qué es lo que has obtenido y sentido al escribir tu novela?

Narrar es y será mi vida. Sentí cómo la trama me secuestraba, como si fuera otra su autora, como si algo tomara posesión de mis dedos, mente y corazón. Es un poco como si hubiera hecho escritura automática. Me sentí intensamente viva y yo misma, como nunca antes lo había percibido. Todo lo que haya hecho en mi vida, que no fuera escribir, fue accidental. Recogí cosas que estaban en el éter y les osé dar un lugar. Las letras me han dado la vida verdadera. Y ya no hay vuelta atrás.

¿Qué es lo que esperas de esta novela? ¿Dónde pretendes llegar con ella?

En primer lugar llegar a los miembros de mi familia. Quise “hablarles” entre líneas. La familia y los amigos son lo más importante para mí. No busco mucho más. Quiero que la novela se venda, para que mis editores y agente literario recuperen su inversión al apostar por mí y porque creo que merecen prosperar. Mi editor, como dije, es una persona luchadora y honesta, que cree en su trabajo. Y ojalá mi trabajo le ayude a crecer.

Naturalmente también me gustaría que muchas personas leyeran mi novela, pues busco transferir ciertos mensajes, como dije, y ponerlos en boca de todos. Escribo obedeciendo a un mandato interno, con lo cual excluyo rotundamente de mi vida la búsqueda de fama o éxitos sociales. Opino que como vigilante de explosivos, —que es con lo que me sigo ganando el pan— tengo muchas más posibilidades de conocer a quienes me rodean que siendo una personalidad pública. Solamente estando al servicio de los otros, se mostrarán como son. De lo contrario, tratarán de ganarse el apego mostrándose artificiales. Y yo quiero a las personas a mi lado con todo lo bueno y malo que contienen, porque lo importante de verdad es amar a los otros y no los honores, famas o recompensas que puedas obtener con algo. Eso es efímero. El amor permanece por siempre.

Por Carlos Soriano de CLAVE7 para CULTURALIA.

domingo, 10 de abril de 2011

ORACIÓN הנּפלים SIGLO XIX




ORACIÓN הנּפלים SIGLO XIX

Pater noster qui es in coelis...
¡Carga sobre mis alas los pecados del mundo!

¡Haz de mi camino el bastón de los hombres que proteja sus pasos!
¡Devuélveles a ellos la paz que mis días necesitarían, mientras mates sus horas de sufrimiento con mis segundos y les dejes así abrazar cada instante de luz para hallarte! ¡Regálales a ellos la luz donde enciendes mi soledad en forma de esperanza y de vida eterna!

Pater noster qui es in coelis…
¡Tuerce en mí las noches del mundo como filos de espada!
Porque para pagar antiguos pecados, abandoné tu morada y caí del cielo.
Para devolver con todo mi corazón el sosiego a los hombres he sido llamado.

¡Une mis manos en una oración, mientras espero que abras las tuyas al mundo! Porque en la injusta división de tu orden, los hombres se llevan el dolor y nosotros la eternidad.
¡Revélales tu presencia residente en los ataques de los reflejos para que puedan encontrar sus destinos! Libera a los hombres del corredor de sus vidas. ¡Dales la certeza eterna! ¡No dejes que su humildad se haga corrupta; y si ellos te vuelven la espalda, déjame abrazarlos contra tu pecho!
¡Señor, deja que sea el camino de los hombres que conduce a ti, porque si no, perdidos quedarán mis pasos por este mundo!



Pater noster qui es in coelis…
¡Haz de mí luz, al servicio de la luz; armado de luz para poder hacer uso del poder de la palabra y así llevarla al mundo en su defensa y por su salvación!
¡Déjame alistarme a tu milicia, a luchar por los inocentes y levantar el telón de la mentira! Quienes no estén conmigo, contra mí no estarán, pues la tolerancia será la reina y soberana implícita que hará aceptar las dudas que recaen sobre los corazones ajenos.
Pater noster qui es in coelis…

Sobre la vereda de tu alma yo navego sin queja saldando mi deuda, mientras enmudece la voz de los siglos y tu voz repica entre las campanas de una sonrisa.
Voy quebrando las manos que los hombres no te estrechan, en la prieta soledad de mi alma, cuando una sonrisa ya haya dejado de volar, desde ti Amor de Dios hacia la calma.

¡Despoja a la humanidad de los sinsabores del tiempo, y condúcelos hacia el océano universal de tu infinito amor!
Mansamente deja que tome el remo de tus hijos, aunque se empeñen en remar a contra corriente. Porque en la noche, mientras duerma el mar, sus sueños viajarán sin resistencia, -callando abnegaciones-, aleves de gozos y de sombras, fiel arpegio los mueve.

¡Desciende, OH señor, sobre los angustiosos, que pacientes sufren y callan,
sobre las miradas del niño cuestionando,
sobre los amores entregados y los nunca recibidos,
sobre los que buscan la paz sin hallarla,
sobre las almas en lucha, que aun riendo, lloran,
sobre los que aman en silencio y los que no hallan consuelo!

Pater noster qui es in coelis…
Implanta en mi corazón la gracia de la renuncia: que el acto de mi dolor preceda a las alegrías del mundo.
¡Haz que cada día yo sea menos en éste mundo!: ¡despójame de honores! Arráncame los atisbos de vanidad que pudieran rozarme! Haz de mí un esclavo al completo servicio de los hombres. ¡Deja que sufra las congojas de tus hijos! Pues tan  sólo sufriendo podré medir los dolores de los hombres!
¡Déjame vivir de rodillas ante ellos por siempre jamás y en completo servicio al mundo!
Hazme digna de aquellos que esparcen el Amor y la Verdad.
 Proteje a esas almas que se engrandecen en el amparo a su semejantes.
Ayuda a los que se despreocupan de sí mismos, distribuyendo en tú Nombre la esperanza y la
paz.

Extirpa del campo de mi alma la hierba dañina de la indisciplina y del orgullo, para
que la sencillez me haga llevar a los otros la gloria. No me dejes confiar en mi ceguera y guía mis pasos en el rumbo de aquellos que se elevan, humillándose, y que por ser nobles y grandes delante de ti, no se sienten disminuidos haciéndose pequeñitos para auxiliar al mundo.
¡Glorifícalos, Señor, coronando sus frentes con tus laureles de luz!

Pater noster qui es in coelis…


¡Oh elegante creador del Universo! Donde pongas tu fuego, allí estará el mío. Donde pongas tu mano, allí pondré la mía y donde exijas vida, yo querré pagar tu súplica con la mía propia.
¡Déjame reforzar tu palabra y erguirla cual escudo para los hombres, protegiendo las vulnerabilidades y debilidades humanas!

¡Déjame amar a los hombres hasta romperme el corazón en pedazos!
¡Dales a ellos la gloria eterna, para que mi amor por toda la humanidad deje de agonizar tan tristemente en la luz de tu castigo eterno!

… sanctificetur nomen tuum.

Amén.

( Sub umbra floreo: Claudia Bürk. 2005. Modificado el 18 de noviembre de 2012)

jueves, 7 de abril de 2011

Claudia Bürk ha presentado en Barcelona su novela “Las nueve ventanas de Jeanne Bardèot”.

Ayer día 6 de Abril, a las 20:00 h.fué presentada la novela en la Sala de Exposiciones y Eventos Culturales de la OJE en Barcelona.

La presentación corrió a cargo del escritor Rubén García Cebollero que expuso sus impresiones acerca de la obra de Claudia Bürk, vaticinando el futuro éxito de la misma. También participó el editor Roberto Hernaiz, explicando los pormenores de la publicación y distribución.
Claudia, dio algunas claves sobre su proceso creativo, orientando a sus futuros lectores en la comprensión del libro, que como ella misma dice, es un “himno a la imaginación” y su capacidad para ayudar a superar las heridas del pasado.


Estuvieron presentes también Ricardo Muñoz, ilustrador de la novela y Rox Martínez, actriz, quien hizo lectura de un fragmento de la novela, además se contó con la actuación en directo de una bailarina del Liceo, coordinada por Marimar Cuadras.

Al finalizar el evento, Claudia procedió a firmar ejemplares de su novela y se invitó a los presentes a una copa de cava.