viernes, 16 de agosto de 2013

Teoría de Realidad (los íntimos aspectos de una búsqueda cuántica)



                     Teoría de Realidad (los íntimos aspectos de una búsqueda cuántica)
Por Claudia Bürk



Hoy os escribe una desconocida.
Aquella que soy en realidad. Aquella. La que piensa en otro y con otro idioma. La que fue una vez la niña, que pasándolo canutas, la sometían a tests de los más extraños, mientras fingía no entender nada, a modo de pasar desapercibida. La que vivía mejor callada. Con su misantropía. Con su miopía.  La que escondía sus gafas de pasta en el bolso al salir de casa -durante años- con tal de seguir pareciendo la rubia mona y noña por la que la tienen, y mediante la cual ensayé en los escenarios, tan temidos...Con tal de no mojarme cuando salía a nadar. He sido tanto tiempo esa; con tal de mantener la posición de desventaja docta cuando topaba con los otros, pues es más cómodo ser infravalorada. Que digo, ¡es con creces más seguro, cuando de verdad te vas a empeñar a nadar en el océano! Si ves que puedes seguir callada cuando los otros lo que hacen al verte, es apiadarse de ti  tras  equivocarte o al mencionar un disparate (el mayor temor de mis temores).

Quiso la vida que hablara en público y por micrófono. Cuando en otros tiempos no era
capaz ni de salir de la última fila para enfrentarme a una pizarra sin que me temblara todo el cuerpo de miedo.

No nací para hablar. Las cosas no fluyen cuando siento que me prestan atención. ¡Maldita la timidez!

Y entonces, como ahora, era y es cuando me doy cuenta de lo que debía haber sentido  Caravaggio, obligado por los otros a colorear las figuras ya dibujadas en un cuaderno para niños, mientras hubiera tratado desesperado, añadir un toque personal, sometido a no salirse de la línea. Limitándose a sí mismo, al tener que mostrar a los otros una visión reducida de su inquietud. ¡Si alguien le hubiera hecho el favor, (en el supuesto caso), de mostrarle un lienzo en blanco!

Por eso, por esa misma sensación, es hora de quitarme el traje de baño, tirarme al agua, mojando lo que haya que mojar. Consciente de estar cumpliendo con mi deber de Ser. Sin pretensiones. Sin pedanterías.

Todos los pensamientos y planteamientos, sugerencias y elucubraciones enumerados a continuación, salen de la mente de aquella que en mí contuve y que no se ha atrevido a formular lo que percibe de real, por el mismo miedo de siempre: el temor a ser rechazada y recibir la saña ajena, como ya ha ocurrido en tiempos de colegio.

Religión y ciencia se arraigan en un mismo árbol: son las necesidades de llenar los vacíos de la incertidumbre vital.
La naturaleza es algo absurdo desde el punto de vista del sentido común humano, sin embargo lo más inconcebible de la realidad es que es concebible. Pero cada vez que pensamos que hemos comprendido algo de la naturaleza, ésta nos tiene reservada otra sorpresa radical, que requiere cambios importantes en los modelos físicos establecidos.

Toda la realidad surge de una forma geométrica emergente.

Si pudiéramos comprender de una vez por todas, cómo surgen el espacio y el tiempo, sería andar un paso de gigante. Nos acercaríamos a una situación de conocimiento superior de la naturaleza. Todos sentimos que todo se nos escurre por entre los dedos. Sentimos con terror la fugacidad de todas las formas percibidas o pensadas.
¡Ah! El tiempo no existe; es un hijo bastardo de la memoria. Hay un anterior a él, que es eterno y sin forma. De ahí partimos todos.


Todo ha sido siempre. Y voy más lejos. Sostengo personalment la teoría de que no haya existido jamás un único Big-Bang, sino que el universo es un globo que se hincha y se deshincha, respira como un pulmón y que cuando se halla desinflado reúne tal concentración de energía y dimensiones, que la mente humana es incapaz de sostener en sí esta idea. Existen tantos mundos y universos que no podríamos imaginar. Como en un reloj de arena, esa concentración de energía es agitada, tan velozmente, que acaba saliendo en otra parte (agujeros de gusano; convierten en esa aceleración la antimateria en materia al “otro lado”) y formando un nuevo universo. Otro Big-bang. Muchos Big-Bang. Lo siento por el amigo Stephen…
¡No somos tan matemáticos como para entender que en vez de “Nada” haya “Algo” siempre!

¿Pero qué son realmente el espacio y el tiempo? ¿Nos lo podríamos arreglar sin ellos? El espacio y el tiempo, tan absolutos para el hombre pensante, no son más que meros instrumentos de contabilidad para resumir convincentemente las relaciones entre objetos y sucesos dentro del universo. La ubicación de un objeto en el espacio y en el tiempo son el vocabulario de estas mismas relaciones pero nada más.
Existen fuera de todo eso muchos más “espacios”, esos que ni tan siquiera intuimos (una vez estuvieron contenidos al estar contraído el universo, como dije), algunas de ellas arrolladas en formas diminutas, complicadas, que pueden experimentar asombrosas transformaciones en las que se pincha, se rasga y luego se repara por sí misma. En el cosmos existen las “relaciones espaciales y temporales” entre distintas ubicaciones. Estamos empotrados en algo, y “vivir” como lo creemos percibir, solo hace referencia a nuestra inmersión dentro de la estructura espacio-tiempo.

¿A qué nos referimos realmente cuando queremos mencionar la restante estructura del universo? Esta es la pregunta más comprometida entre todas las preguntas existentes.

Mi teoría acerca de la realidad global es una consecuencia inevitable de un principio cuántico más amplio, un principio de simetría. Busco, como tantos, desesperada las consecuencias acerca de la misma; pido observarla experimentalmente.

Cada uno a su manera, es un buscador de la verdad. Realizamos una escalada colectiva, apoyándonos cada generación sobre los hombros de la anterior (bendito ese que en nuestro aprieto nos dio anchura), buscando con ansia la cima, viendo como nuestra nueva generación a la que pertenecemos se maravilla acerca de la nueva visión alcanzada de la realidad, mientras suponemos engreídos a Maxwell o Newton o como unos simples pueblerinos de la física.
Las partículas parecen poseer una posición y una velocidad definidas en el tiempo, en cualquier momento sucedido, claro. Pero ahora nos damos cuenta que deberíamos modificar esa idea obsoleta y clásica. El progreso científico tiene su eco en la manera en que los físicos han procedido hasta ahora, para idear sus teorías.

Si observamos las familias de las partículas, nos quedaremos sin duda, perplejos, tanto como el físico Rabi que descubrió el muón (como un electrón , salvo que es 200 veces más pesado que este) . Ese agrupamiento de las familias produce no obstante la impresión de algo ordenado, pero surgen innumerables preguntas y todas empiezan con “¿Por qué...? ¿Por qué existen tantas partículas fundamentales, cuando parece que la gran mayoría de lo existente en el mundo sólo necesita para formarse de electrones, quarks arriba (up) y quarks abajo (down)? ¿Por qué entonces existen tres familias? ¿Por qué no un mayor número de familias? ¿Y por qué las partículas tienen una gama de masa a primera vista aleatoria? ¿Por qué el tau pesa unos 3520 veces más que un electrón?
¿Por qué tantas diferencias de peso entre los quark? ¿Todo esto es por azar? ¿No será que existe una sencilla explicación al observar cuando materia y antimateria se aniquilan mutuamente y se produce una gran liberación de energía?

Mientras los físicos cuánticos mantienen su debate acerca del cálculo de índice de masa, gravedad, carga o polarización de una partícula entre las muchas, me percato de la realidad a mi manera y observo como toda materia es en realidad pura ilusión. ¡Porque no existe! Todo lo material y visible es en realidad un conjunto en unión de átomos y éstos a su vez, construidos mediante partículas, mientras estas, -así otros físicos- parecen estar compuestos por pequeñas cuerdas vibratorias. Y así lo creo yo: cuerdas, pura energía sonando como música y creando la ilusión material. Por eso mismo, en realidad la materia, como digo es mera ilusión, y percibimos como masa, gravedad, carga y polarización la energía que ondula, vibra, como una nota musical.

¡Toda la realidad, toda la materia percibida es una bellísima sinfonía compuesta por la ENERGIA que al vibrar (se desplaza rápidamente de un lado a otro) hace parecer sólido, líquido, gaseoso o luminoso ese “algo” (materia que no es otra cosa que la energía liberada en el enrollamiento de “esas cuerdas”, la energía vibrante). La más armónica de todas las melodías es el Todo al completo. Incluye mundos, universos paralelos, fácilmente deducibles.
Mediante el poder del propio pensamiento, estamos ligados a la tierra y a sus vecinos más próximos del sistema solar. Estamos demostrando el largo alcance del espacio y del micro-cosmos. Un enorme esfuerzo colectivo hizo de los últimos cien años un tren exprés que ha revelado algunos de los secretos mejor guardados de la naturaleza. Y estas joyas explicativas nos han abierto la visión hacía un mundo que creíamos conocer, ignorando que no era el único mundo y cuyos esplendores ni tan siquiera llegaremos a imaginar.
Un indicador de lo profunda que es la física cuántica es la medida en que esta ha plantado serios desafíos a ciertos aspectos acerca de nuestro universo que anteriormente parecían inmutables.

Las funciones de onda, el efecto de túnel vacío, el carácter relativo de la simultaneidad, el alabeo estructural espacio-tiempo, la dependencia mutua del espacio-tiempo, las fluctuaciones energéticas incesantes en el “vacío”, me han llevado a considerar muy en serio la teoría “M” (para quienes no os suene; buscadla por este nombre en internet), me han hecho reflexionar sobre el planteamiento de las trayectorias sumadas de Feyman (una partícula sigue distintas trayectorias simultáneamente, por añadidura, nada menos que un número infinito de ellas), he reflexionado acerca de las teorías de Kaluza-Klein, Max Tegmark, Ash y Hewitt (el vórtice energético de las partículas) y he sacado mis conclusiones aquí expuestas:
La teoría unificadora existe. La velocidad de la luz ha sido superada. No sólo existen velocidades más elevadas, sino también distintas. Y hago hincapié en el ítem. En el universo existen leyes físicas que se nos escapan desde nuestra posición de observadores.

Dirijo mi vista al futuro e intuyo las maravillas que aun nos esperan, pero deberíamos también mirar hacía atrás, no condenar a Heisenberg, Einstein ni a Bohr sino maravillarnos por y con ellos, pues a ellos les debemos que hayamos viajado tan lejos.
Algunos habréis entendido muy bien lo que he dicho en este escrito, a otros no os dirá nada. Otros dirán que sólo sé de la misa la mitad. En resumidas cuentas a estos les diría que solo hablo de alquimia, de magia todo el tiempo. Que viene a ser lo mismo y les ayudará a comprender. A los físicos entre los lectores, les animo a corregirme, de haber una sola incoherencia entre lo expuesto.
Nuestro universo posee muchísimas “dimensiones” y estas sencillamente se hallan arrolladas apretadamente dentro de la estructura plegada del cosmos. Concebir el universo de esta manera es la línea directriz de todas mis ideas.

Por ejemplo entre todos los espacios de Calabi-yau (para quienes no conocen esta definición; se trata de un tipo particular de dimensiones espaciales que no se pueden aplastar entre sí y de formas geométricas) (seis dimensiones) pueden existir perfectamente muchos mundos paralelos en este mismo sistema. Son dimensiones tan arrolladas, pequeñas, que cuando movemos una mano las recorremos un sinfin de veces, volviendo repetidamente al punto de partida.

Multiversos, mundos dentro de este, vida también física tras la muerte en estos otros sistemas, con otro u otros cuerpos también físicos pero a otra escala de realidad: Si, un SI rotundo.

Algunos llaman  a este “cuerpo” u estos “cuerpos” con distintas adaptaciones cuánticas “alma”, “aura”, “cuerpo astral” (todavía). Pronto le daremos otro nombre, cuando las cosas tímidamente se vayan confirmando.

Quisiera daros credibilidad y esperanza, porque todo lo que acabo de escribir lo he meditado en intimidad, observando la realidad. Pero esa realidad es todavía, hoy por hoy, un territorio inexplorado en el punto en el que ahora nos hallamos y hacía esa realidad en la que están las respuestas completas a mis insinuaciones. Desconozco si el ser humano desde su posición de realidad tendrá las herramientas suficientes para desentrañar todo el misterio real, si podrá avanzar por las amplias regiones de lo desconocido desde este lugar actual. Lo que sí hará sin duda, es aparecer con algunas de las respuestas a algunas preguntas aún más profundas de las que se hayan planteado nunca.

En toda época hay un momento decisivo del cambio. Vamos a calibrar en breve la coherencia universal de un modo distinto y completamente nuevo, sabiendo que estaremos cumpliendo con nuestro deber, mientras yo cumplo con el mío al escribir todo esto. Aportaremos un nuevo peldaño a la escalera humana que nos llevara, sin duda alguna, a las estrellas y sin temor, a otros mundos en un futuro, sin cambiar de estación.
-------------------
Recuerda: la VERDAD es siempre intuitiva, sin reglas; es divertida y alegre. Infunde serenidad y paz. El viaje es lo importante. Aunque tengamos todo el tiempo en mente un destino que fácilmente puede cambiar.


Sub umbra floreo.
C.Bürk

jueves, 8 de agosto de 2013

Amado Inalcanzable

Tu presencia en mi vida es una de las cosas más importantes que me han ocurrido. Porque te sueño. Y mis ojos nada hablan. En todo momento estas a mi lado, acompañándome, ayudándome, de manera invisible. Te soñaba, te llevaba en mí aún sin haberte conocido en la vida real. Hasta el día en el que te encontré frente a mí: quedé prisionera de tus ojos al instante…¡Los había esperado desde siempre!
Supe casi de inmediato, que eras con quien siempre había soñado. El efecto en mi alma al mirarte a los ojos fue absoluto, impactante, revelador. Desde entonces y cada día, no he dejado de recordarte; teniédote presente a cada instante.

No dejo de rezar para volverme a encontrar contigo. Nunca puedo elegirlo con certeza. Esos instantes me dan la vida. Para mí lo es todo. Solo verte cerca, saber que existes, es mi absoluta recompensa. Quizás pienses que exagero con lo que te digo. Nunca lo haría. Todo es la absoluta verdad. Pero a veces no es posible poder decir las verdades personales en voz alta, por ello he recurrido a estas cartas desde el principio. Desde que decidí hacértelo saber de la manera más correcta, cuando nada es “correcto” al decirte que te amo, el mundo para mí ha cambiado de perspectiva. Estas epístolas son mi manera de llegar a tí, están aquí, visibles como un secreto visto por todos, pero inadevrtido no obstante. Me llena de júbilo poder llegar a ti de esta manera tan poco coherente, con un gran temor en el alma…no dejo de recordarme que de saber con certeza quién soy, podrías enfadarte seriamente, eso está en tus manos.

Un día te escribí que me conocerías profundamente a través de estas cartas. Así lo voy cumpliendo.  Para mí hacerte llegar estas letras, es la vida, mi alegría. Es lo que tengo realmente. Mi vida no es ni ha sido lo que es para los otros. He luchado siempre. No tuve un hogar…correcto. De niña tuve que proteger yo a mis padres y no al revés. Tengo cicatrices no solo por el cuerpo, también en el alma de todo aquello. Todo cuando soy, me lo he elaborado desde la nada. Los que me rodean no saben de dónde vine, quién fui realmente. Tú si lo vas a saber: alguien que escapó de la muerte.

Son las doce de la noche, acabo de llegar a casa; aquí solo hay soledad. Me duelen las piernas, el cuerpo, ha sido una jornada muy dura, pero siempre soy optimista….Me recompensa escribirte; estaba deseando hacerlo, no he pensado en otra cosa: quería llegar a casa, para enviarte esta nueva carta. Me evado así de las durezas impuestas.

Si la distancia me apartara definitivamente de ti algún día, si no pudiera hacer nada más para volverte a ver (hay quienes deciden si te veo o por el contrario no puede ser y éstos, créeme, llegan a ser muy crueles), seguiría llevándote en mi corazón hasta el final de mis días, pues ninguna otra persona me ha llenado jamás como lo haces tu con tu mera presencia. Eres como mi opuesto y mi complemento, la mejor compañía que he tenido en el camino de la vida, aún sin estar a mi lado físicamente. Eso poco importa realmente.

 
Sé que jamás podrás estar conmigo. Solo me mueve el amor verdadero y éste nada exige, nada espera. Siento un absoluto respeto por quienes comparten tu vida. Yo siempre me mantendré alejada de ti, cumpliendo mi rol. Estas cartas están escritas desde el otro lado de la realidad: solo quiero hacerte saber lo importante que eres para alguien que anda por ahí. Nunca quisiera alterarte en algo, jamás ha sido mi propósito. Mi conciencia no me lo permitiría.


Si supieras que te escribo esto, no lo entenderías porque nunca hemos hablado más allá de un "Hola" "Buenas noches" "qué tal todo" "hasta pronto" "Son veintisiete con ochenta"...Y algún etcétera.
Empero, te leí el alma desde la primera vez. Cuando te acercas con las manos ocupadas, repletas de platos o lo que se tercie, leo en ti tus encrucijadas. Huelo el aroma que desprendes y hasta he cerrado los ojos al hacerlo en medio de tanta gente.
No nací sensitiva. La vida hizo llegar a mí esa facultad.
 
Entendí lo que es el verdadero amor desde muy pronto. Nací con el corazón repleto de él: dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, más bien se vincula al trabajo y el cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas. El verdadero amor lo incluye todo. También el romanticismo y erotismo son importantes, pero no me parecían suficientes….Por ello no dejé que nadie se me acercara, si no fuera menos que ese amor. Nunca llegó y siempre estuve sola. Jamás me he entregado a nadie. Ni creo que eso ocurra. Sólo siento que de este modo me perdí ser madre. Nunca será posible. Pero no tengo opción. Quién tu ves en mi compañía es sólo quién me eligió como opción. Mundos enteros nos separan: sin besos, sin cariño, sin nada que recuerde un àpice a lo que debería ser el Amor.

Tú para mí lo representas todo. Todo me das, con solo mirarte, con saberte vivo. Y nada pido más que saberte en el mundo, tal y como eres. Saber que existes, tal y como yo te soñé. No importa cuantas vidas pasen, si es que tenemos más de una, para estar a tu lado.

 

Hoy vuelven a mi memoria tantas ocasiones en las que te he tenido cerca, minutos anónimos que compartimos, los códigos secretos que te lancé obstinada desde mis ojos... Sonrío de alegría al pensarte, aun estando en soledad… Valoro de ti cualidades que yo no conocía, fortalezas que creía perdidas, aspectos de mi inconsciente, que, con tu ayuda, se renuevan para mi crecimiento. ¿Poseía oculto todo eso o la fe en ti lo hizo surgir y desarrollarse? Tal vez no lo sepa nunca pero te agradezco que lo descubriera a través de ti…
En tus dificultades, recuerda cuanto amor le has hecho sentir a alguien con simplemente estar vivo. Recuerda que eres un mundo para alguien…. Cuantas veces me has dado fuerza tú para superar los conflictos que surgían… Te pido que hagas lo mismo: cuando necesites apoyo para atravesar alguna tormenta, recuerda mi amor, aúnque yo esté lejos y todo saldrá bien. 

 
Ni la distancia ni el tiempo logrará que te olvide. Nada hará que deje de quererte o que sienta que no te necesito. Eres una persona única. Hemos debido separarnos más de una vez. Quién sabe dónde…Que difícil será el momento de la despedida, el temor de no poder mirarte más si lo necesito. Pero todo se compensa en el reencuentro: ese que solamente tendrá lugar en mis sueños.
Me entristece no saber de ti durante tanto tiempo. Me es imposible ocupar ese vacío con otras personas u otras actividades. Y cuando esas ocasiones ocurren, espero siempre tener alguna novedad sobre tu vida, verla en tus ojos y leerte. Si algún día me obligan a estar lejos de ti; entonces hazme saber como estas. Dime lo que quieras, pero no me dejes en silencio.

Tú y yo somos los dos pilares de un puente espiritual. Espero con alegría cada encuentro contigo, todas tus manifestaciones.

¿Hay algo que necesites? ¿De que manera podría yo ayudarte? Pídemelo. Al hacer algo por ti puedo devolverte parte de lo mucho que me has dado, sin ser consciente de ello. Habernos encontrado en la vida ha sido una bendición, pues tu corta compañía me revitaliza y hace que  valore aún más a la vida. A pesar del tiempo transcurrido, siempre siento que hay una nueva persona por descubrir en ti… Me ocurre muchas veces: interrumpo alguna tarea y pienso qué opinarías de ese asunto, como lo resolverías, si estarías de acuerdo con la manera en como lo enfrento. Nadie podría ayudarme más porque una sugerencia o una crítica tuyas llegarían a ser fundamentales para mi a la hora de tomar mis decisiones. Saber que puedo compartir todo contigo en estas cartas, sin pensar donde estemos ni que horarios o rutinas vivamos es algo muy especial. aun con todos los riesgos que esto entraña para mí. Repito: me da la vida.

Capturo la importancia de cada instante cerca de ti para después vivirlo otra vez a solas. He establecido –casi sin darme cuenta-una costumbre que atesoro: estas cartas a ti. Mis horas únicas y particulares: secretos compartidos aun en la distancia.
Cuando dudo, tu recuerdo me ayuda a encontrar la mejor solución. Incluso tus silencios me hablan de lo que piensas. Cuando soy yo quien debe irse, tu recuerdo alivia la inmensidad del mundo y me ayuda también a ver mejor las cosas. 

 
Tu presencia estará siempre entrelazada con la mía. Sabes de mis recuerdos queridos y conoces mis tristezas ocultas. Recurro a ti, como ésta noche, no para contarte, ni para preguntarte… Simplemente, cuando me agobia la tristeza, cuando siento que a mi alrededor todo se vuelve hostil y contrario, necesito que estés a mi lado de esta manera. Nada ni nadie podría suplantar tu presencia en mi vida.
Quisiera encontrar las palabras justas para expresarte lo importante que eres para mi, porque tu existencia  tiene sobre mi alma un “efecto especial”. El efecto positivo que solo el amor embellece y magnifica.
Ahora, por medio de estas palabras, te estrecho en un abrazo emocionado. Y te digo una vez más que, pase lo que pase, puedes contar conmigo. Porque no importa dónde estés ni el tiempo que transcurra. No importan las máscaras que me ponga. No importa que algún día no pueda volver a verte: vives en mi corazón para siempre. Te amo.
 
En fidedigna servidumbre,

C.

lunes, 5 de agosto de 2013

Cómo ser feliz de verdad (La felicidad vista como ejercicio)




Diariamente me escriben algunas personas. Y es una gran alegría para mí poderles responder y gozar de sus confianzas al hablarme. Entre los mensajes se repite un mal encubierto: la infelicidad de esa persona y su forma de culpabilizar el medio al respecto, sus malas suertes, lo mal que los tratan los demás. Muchas personas me hablan de lo mal que se sienten y me piden consejo. Contesté ahora a un señor y le dije lo siguiente cuando me dijo que el no podía ser feliz con “lo que tenía”. Lo pongo aquí para todas aquellas personas, que erróneamente creen que la felicidad es una suerte o algo gratuito que no está a su alcance y es cosa de unos pocos privilegiados, puedan leerlo, por si les sirve un poco. Personalmente me ha costado muchos años aprender todo esto, aunque los mensajes los encontraba repetidos por doquier. Pero si no se está en predisposición de asimilar lo que se lee o lo que a una le vienen enseñando, nada podemos hacer para mejorar. Ha sido mucho tiempo mi propio mal. Sólo la experiencia te enseña que, en efecto, ser feliz o no serlo depende de uno mismo, al menos en ésta vida. No pretendo aleccionar a nadie, pues todavía me hallo muy lejos de no meter la pata, como ítem al menos una vez al día . No obstante, aquí dejo escrito el resumen que hice mentalmente de lo que a mí me ha ayudado a ser feliz y puse así en ese mensaje a ese pobre señor atormentado. Porque hoy por hoy puedo decir que soy muy feliz, aún en medio de la más feroz adversidad que de tanto en tanto pueda presentarse:

“En primer lugar la felicidad no es una suerte o una lotería, es voluntad. Para querer ser felices debemos querer ser felices. Es el primer paso para empezar a serlo es quererlo. Con la simple voluntad de desear la felicidad se ponen en marcha mecanismos casi mágicos en nuestra mente y a nuestro alrededor. Recuerda que has venido a existir para celebrar tu vida. Es importante recordarte para qué vives cada día. Visualiza ese sueño cada día que despiertes. Sueña a lo grande. La mayoría no tienen ni idea para qué están en este mundo y esa cuestión sólo depende de nosotros. No corras tras la perfección, acepta tus errores, permítetelos y permíteselos a los demás. Perdónate y perdona. Sin límite. Incluso lo que te resulta imperdonable. Ama. Porque amando recordarás lo que sabiendo habías olvidado. Tu prueba suprema será amar a aquellos que te atacan y te ponen trabas. Pero puedes hacerlo. Muéstrale a las malas intenciones ajenas tu sonrisa y da un Bien a quién quiso darte un mal. Podrás llegar a sorprenderte.

Vienes a perfeccionar tu felicidad errando. En esta sociedad muy equivocadamente, el error es visto como una vergüenza, como un poderoso enemigo. ¡Cuánto daño ha hecho esto a la humanidad! Del error sale el logro como de la noche el día. Estás llamado a crecer. Sal de tus zonas de confort y equivócate. Es realmente lo más importante. Si los demás aun no han asimilado esto, es problema suyo. La vida es una aventura emocionante cuando empiezas a permitirte las equivocaciones para rectificar. ¡Atrévete a no ser perfecto! No te exijas perfección, sino excelencia. La excelencia es una habilidad maravillosa y es la voluntad de mejorar continuamente tras haber caído. El camino hacia la excelencia está plagado de fracasos.

No busques la aprobación de los demás. Ellos no deciden tu vida. Tú eres libre y responsable de ti mismo. Se tú, tal como eres. Acéptate sin límites. Recuerda que la felicidad comienza con las sonrisas. Sonríe. Interactúa con los demás y regala sonrisas. Trabaja con tus emociones. No se trata de prohibirte la ira ni las manifestaciones emocionales, pero lo inteligente es analizar lo que sientes a cada momento y no dejarte arrastrar por ello. Quita de tu mente aquellos pensamientos que te angustien. Todo llega por ley natural. Todo está bien. Ten fe en la Providencia. Tu eres un ser excelso que fue creado para ser feliz, no para estar pasándolo mal. Todo mal es pasajero. Todo daño pasa y sirve en un futuro como prueba. No dejes que te traume. Que nadie te haga pensar lo contrario a eso, porque será falso. Tu meta suprema es la felicidad. El sufrimiento solo es temporal, grávatelo con fuego en la mente y está ahí para enseñarte algo en el futuro. Por muy duro que pueda ser. Soy consciente que hay pruebas durísimas. Yo misma las he experimentado en mi juventud. Pero sigo viva.

Los problemas, pérdidas y fracasos están ahí para formar las cuerdas que trenzarán la cesta que se llenará con tus éxitos y tu felicidad. La adversidad sirve para fortalecer y apreciar mejor los momentos felices. Sonríen y bromean ante todo los que han sufrido mucho y aprendieron del dolor. Enseguida los reconozco; son aquellos con un sano sentido del humor. Los de la risa fácil.

Recuerda: ningún Dios te putea, no eres alguien desgraciado; la vida no es injusta. Tan sólo pasamos por pruebas que a veces son muy duras. Tómate la vida como un juego. Nada es tan serio como parece. Hay muchas opciones y posibilidades cuándo algo nos sale mal. Toma otros caminos. Redescubre todos los aspectos ignorados a tú alrededor: hay belleza por doquier, vida por todas partes. Los árboles son criaturas mágicas. Si les hablas, te advierten. Si, los árboles escuchan si les hablas, no es una locura lo que te cuento. Incluso si lo haces mentalmente. Lo mismo los animales; son grandes telépatas. Nunca estarás solo en ésta creación. Todo te acompaña. Ellos coexisten contigo. Pueden llegar a curarte. Prueba a abrazar a un roble. Acaricia a un gato….El Dios del que todos hablan tan confusamente, está en todas partes para ti. Hay bellos misterios en las cosas. Redescúbrelas y asómbrate de nuevo como cuándo eras un niño. No des todo por hecho. No identifiques todas las realidades con tu lógica matemática. Los físicos saben que cada día sus teoremas pueden derrumbarse por completo con una nueva lógica. ¡Asómbrate! El mundo es mágico y tú tienes la suerte de vivir en medio del tesoro.
Tú eres una persona con un destino. Búscalo. Suéñalo. (Si; me repito…pero es importante)…Vienes a llevarlo a cabo. Depende de ti. Enfréntate al mundo. No temas a la vida. Observa a los que no son humanos: los que ya mencioné; a los pájaros, a las plantas. Existen y confían.

Dejarás de temer lo que empiezas a conocer. Haz cosas nuevas cada día. Conócete, acéptate y supérate. Por éste orden. Saca ventaja de tus vergüenzas, ríete de ellas. Si te caes cinco veces, levántate seis. Cada una de tus desilusiones o fracasos pueden ser un estímulo para mayores conquistas, tenlo en cuenta. Cuando caes, a veces te levantas más feliz y más sabio. Todo es por algo. Un hondo sentido mueve a todas las existencias y a todas las criaturas. Acepta los obstáculos que se te presenten como retos, como si estuvieras jugando al parchís. Esta vida, créeme, no dista mucho de una partida de parchís… Estamos aquí para jugar. Pero con responsabilidad, dejando el tablero limpio y coloreado para los que vengan a jugar tras de ti.

No necesitas a otras personas para hacerlo; ellos no son tu salvavidas ni tu bastón. La codependencia sólo te hará sentir vacío. Depende en todos los aspectos de ti mismo. La libertad exige responsabilidad y a muchos les da miedo. Todo apego u obsesión por alguien te hará infeliz. Convéncete: infeliz. La otra persona a la que te agarras no llenará tus vacíos. Los problemas que vengan a tu vida no te matarán. Sí lo hará tu actitud ante ellos. Entrénate para que ahí dónde otros ven dificultad tu veas la posibilidad. Mira hacía dentro: tu felicidad está en ti, en quererla desde ti. Desearla hondamente. No está fuera, no depende de nada externo y ningún otro ser humano es responsable de tu infelicidad. Lo es tu propia actitud. Por mucho que te desilusione alguien o por muy mal que se porte contigo, es su problema. Que se apañe con su malestar interno. Como dijo Salomón: más vale dominarse a sí mismo que conquistar ciudades. Tú estás hecho para cosas grandes.

Cuándo descubras que lo que más te llena es servir a la creación como co-creador; es decir amando a los otros; pues dándoles paso ensancharás los caminos del mundo…La competición es la mayor mentira de todos los tiempos. Da ponderación a tu prójimo; verás que la felicidad constante ya no te abandona. Porque la vida cobra su verdadero sentido cuando la inviertes en los otros. Llegará un momento en el que, teniendo en cuenta todo lo anterior, sentirás esa felicidad de la que te hablo; al darte, al dar y entregarte sin esperar la moneda de cambio porque ya comprendes que los otros necesitan de una experiencia vital distinta. Sé compasivo con los que te ofenden. Con los que se equivocan o son crueles. Ellos aun no han alcanzado la comprensión. Todavía actúan por el desconocimiento de sí mismos y lo que sienten. Tarde o temprano, no obstante, les llegará el entendimiento. A veces en existencias distintas…


Compartirte con los demás, es la verdadera forma de amar y respetar la vida. Eso sí, recuerda que no tienes que demostrarle nada a nadie. Se libre de las expectativas ajenas. No hagas las cosas para impactar a los que te rodean, disfruta de ti. Cuando una persona tiene carácter, es quién es. Y atrae todo lo bueno. La clave de felicidad absoluta es estar en paz contigo, sin culpas, sin rechazos, sin envidias ni frustraciones. Conseguirlo, es un trabajo diario, es, como quedó dicho, concienciarte cada día de tus emociones y gestionarlas sabiamente. Utiliza tus emociones a tu favor no en tu contra. Con todo esto queda hecho hincapié en que la felicidad está en ti, es un ejercicio de tu voluntad y aun en tus peores circunstancias podrás ser feliz si empiezas a querer serlo, si prestas atención a lo que sientes y lo identificas sin prohibirte las emociones circunstanciales. Tú no tienes límites, los límites te los pones tú. ¡Atrévete a ser libre! Es sinónimo de felicidad. Y para terminar, te dejo con las palabras de nuestro gran soñador, Don Quijote de la Mancha (siempre fue mi ídolo): La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.

(Sub umbra floreo: C. Bürk)

Reflexión acerca del verdadero amor. ( Para todos aquellos que todavía no saben lo que es ....)

 

Reflexión acerca del verdadero amor. ( Para todos aquellos que todavía no saben lo que es ....)


Plena- o parcialmente, el ser humano busca y anhela para su existencia tener felicidad y gozo. Para ello, es preciso conocer el amor, saberlo emplear y conocer su profunda naturaleza. El servicio a los demás, el afecto fraternal y hacer el bien de manera continuada, sin más interés que el de DAR felicidad, manifiesta el carácter de alguien que ha logrado alcanzar el más alto don o la mayor de todas las virtudes: ¡El amor! Toda la creación habla a un solo idioma: Amor y cómo saberlo dar. ¿Y cuál es esa voz? ¿Cómo escucharla correctamente? La voz del verdadero amor no se reduce a lo físico ni a lo romántico. El verdadero amor es la aceptación de todo lo que el otro es, los otros son, de lo que han sido, de lo que serán y de lo que ya son. Es su aceptación plena. El amor puro y verdadero nacido en el corazón del gran creador del Universo, donde el compromiso a darse a los otros, se conjuga como fruto del perfecto plan de Dios. En el ejercicio de tan excelsa disciplina nos vamos desarrollando y acercando más a la supremacía del espíritu sobre la carne, el egoísmo y la trivialidad. Jesús hablaba que el tenia una fuente de agua que si uno/a bebía de ella jamás tendría sed….Ese agua solo puede ser el amor: el triunfo garantizado.

No es tan difícil distinguir los amores verdaderos de los falsos. Con un poquito de intuición, sabemos qué pasa. El amor siempre es falso, cuando crea una dependencia, cuando luchamos por él hasta la extinción de nuestras energías. El amor de verdad, no resta energía, la aporta. Lo que es verdadero se desenvuelve solo, sin demasiado empeño, lo mismo que las mareas se sincronizan, las flores brotan sin esfuerzo y el agua se evapora. El verdadero amor no es un sentimiento de apego, es el deseo de libertad. Los verdaderos desarrollos del amor no parece que estén batallando en su desempeño. Estamos tan inmersos en falsos amores que no es de extrañar que la estadística de divorcios ya llegue a 1 por cada dos matrimonios. Por suerte o por desgracia, ya damos por hecho que los amores no duran y nadie se escandaliza al ver pasar novios/as sucesivos/as por casa del vecino.

Las relaciones se suceden, intento tras intento, con el fin de hallar alguna que pueda funcionar, entendiendo como funcionamiento la cualidad de satisfacer por igual a las dos partes y además la capacidad de crecer en el tiempo….Sin embargo, cometemos una y otra vez el mismo fallo: tratamos de complementarnos a través de los otros. EXIGIMOS a los otros ser mejores PARA nosotros, que nos presten atención, que nos aporten…Etc. etc. Al final, maldecimos la relación porque no resulta y caemos en la adicción de besar sapos, buscando príncipes o princesas, cuando los que fallamos al amor somos nosotros con nuestra actitud y expectativas. Hay que tener muy claro que la necesidad de amar, no es el amor. La dependencia, tampoco. Esperar de los otros, desde luego que no. “Yo te quiero porque tú me vas a querer”… ¿¿?? NO y NO….¡¡El apego no es amor!!

Pero es muy fácil confundirse. Lo que entendemos por amor con frecuencia tiene más elementos de no-amor que de lo que compone el amor auténtico. Me sorprende la paradoja, pues películas, canciones, prensa del corazón y nuestro mismo entorno utilizan hasta el desgaste la palabra amor - ad nauseam -para denominar todo aquello que es incompatible con el amor. La dominación que algunos ejercen sobre sus parejas no es amor, desde luego. En el amor de verdad se da la tolerancia, la aceptación y falta de resistencia. La necesidad, las exigencias y el apego son falsas apariencias del amor y las grandes responsables del fin de muchas historias románticas.

El hecho de sentirse apegado a las personas, objetos o situaciones es parte del condicionamiento de todo ser humano hasta que este empieza a ser consciente de sus necesidades y temores. En el momento que se da cuenta de que lo que creía amor tenía que ver más con sus necesidades personales, es posible que esté preparado para pasar del apego al amor de verdad. Albergamos la falsa esperanza, que el amor nos va a cubrir todas nuestras necesidades. Pero el amor no es eso. Más bien lo contrario. El amor tiene que doler, al sentir que estamos completamente libres de apego para amar. Es importante que sepamos que no existe ninguna sensación de seguridad perdurable al amar a una persona y que nunca podremos ni debemos controlar los cambios imprevisibles de la realidad. El amor es no temer, con la certeza que todo lo que necesitamos ya lo tenemos en nosotros y que por ello somos aptos para amar de verdad. La necesidad y el apego surgen, cuando nos identificamos con esa persona o situación y llegamos a convencernos de que los necesitamos para ser felices. El ego humano llega a planear cualquier cosa con tal de mantener a su objeto de apego dentro de su esfera de influencia y control. La adicción a una persona, conduce a conductas de manipulación, abuso y hasta violencia. En su forma más leve, esa adicción se manifiesta como atadura, ya que trae consigo la idea de que el objeto de deseo nos aporta algo que no poseemos: felicidad, seguridad, el sentirse amado, cuidado, importante, validado. La repentina pérdida del otro, nos producirá dolor, rabia y depresión. La diferencia fundamental entre apego y amor es el factor LIBERTAD.

El amor jamás restringe el libre albedrío del otro. Estar apegado crea la falsa creencia de que el amado refuerza nuestra identidad. Miedo y necesidad son las emociones que subyacen al APEGO. Miedo a estar en el presente, a enfrentar lo desconocido o a perder el objeto del amor. Cuando necesitamos ALGO de una persona, eso ya no es amor. Ninguna otra persona puede lograr que seamos felices, nada más que nosotros mismos, desde dentro de nosotros.

Nuestra IDENTIDAD no está en los demás. Al adueñarnos del otro, nos perdemos a nosotros mismos. Sentiremos urgencia y ansiedad cuando el otro no se comporta según nuestras expectativas, entonces sabremos que no ES AMOR.

No podemos exigirle al otro que remedie nuestro malestar, porque no es responsable del mismo, si ocurre. Lo mismo se aplica para el otro, habría que dejarlo que sienta su rabia y su dolor sin intentar salvarlo por no sentirnos mal.
Para empezar, podemos responsabilizarnos de nuestras decisiones en lugar de sentirnos víctimas. Sentirnos dueños de nuestra propia felicidad. Sentirnos menos "importantes" al focalizar con humildad en nuestro interior en lugar de hacer al compañero atención de NECESIDAD o crítica constantes. Podemos esforzarnos en saber estar presentes ante nosotros mismos, atentos a nuestra rabia, miedo, dolor, expectativas y exigencias.

Hay algunos componentes clave en el amor verdadero y éstos son la bondad incondicional, la compasión, la alegría (sin ella no hay amor) y la empatía, ecuanimidad y libertad: el verdadero amor hace alcanzar la libertad. Cuando se ama de verdad se le da al otro una absoluta libertad. Si no es así, no se trata de un verdadero amor. El otro debe sentirse libre, no solo por fuera, sino también por dentro.
El amor es un bien escaso, cuando se transforma en actitud. Hay que pensar en el amor como en una acción. De esa manera es imposible sentir jamás la soledad, ya que el amor nos une íntimamente a todo cuanto nos rodea.

El amor es la vida, la alegría, la risa. Amar tanto a los otros con todo lo que son, hacen bien y mal, que DUELE, duele dulcemente en el interior….El amor más elevado no es, en absoluto, el de la relación afectiva. El amor verdadero es una característica del ser: de la misma forma que los árboles con verdes, el que es amoroso, ama. El árbol no se pone verde para nosotros. La flor continúa desprendiendo su fragancia, tanto si alguien está cerca como si no, tanto si alguien la aprecia como si no. El amor es una cualidad del ser que nos une íntimamente al Gran Creador del Universo."

(Sub umbra floreo: C.Bürk)