jueves, 10 de diciembre de 2015

Mis palabras a Pablo Iglesias (PODEMOS)

Mis palabras a Pablo Iglesias


Éstas palabras empiezan con un "GRACIAS" mayúscula. GRACIAS por saber que puedo confiar en mi intuición. Ese instinto que me acompaña desde que nací y no me falla. GRACIAS porque puedo ver quién eres. Y eres ese que dices ser.
Gracias, Pablo Iglesias; tus palabras de cierre de ayer harán historia. A "ellos" les faltó tiempo para "vomitar" su sarta de mentiras, mientras a ti en un sólo minuto te sobraron segundos para resumirlo todo.
Gracias, Pablo, porque hacía mucho tiempo -o quizás no ocurrió nunca- que viera a alguien sudar la camisa por su nación, por los más "insignificantes" (a ojos de la "élite").
Tú, vosotros, soís ese caballo de Troya que urge...

Sorayita, claramente en otra galaxia (imagino que Rajoy vio el debate a su vez desde su planeta) tratando de afirmar las cagadas de su partido con supuestos logros.Mentira tras mentira.Muy mala estrategia, señora.
Sánchez, haciendo alarde de sus sobreactuaciones.Parecía que venía a anunciar un dentífrico.Decepcionante, predecible, ensayado, sin carisma, sin rumbo como un barco perdido que anhela ser rescatado aunque fuere por piratas...
Rivera y sus flechas envenenadas, endiosado, haciéndole los honores a su letra y firma que analicé con esmero y me llevó al horror.

Tras escuchar los resultados de encuestas fraudulentas y manipuladas por el poder corrompido que nos "ampara", y contra sus falsos prognósticos tu honestidad te vuelve a hacer vencedor.
Gracias, Pablo Iglesias, porque has nacido para echar abajo los cimientos de la mentira, la podredumbre y la corrupción.
Sin entrar en grandilocuencias, has sido el único capaz de mantener el temple -tu letra, tus grafismos revelan una gran emotividad que tú controlas- y pese a tu pasión interior, te has calmado, tuviste temple, maneras, educación, calma y formas. Hablaste con propiedad, con sensatez, criterio, nitidez, SINCERIDAD (todo esto también lo revela tu letra) honestidad, claridad, y autentica vocación de justicia y de cambio; frente a los "me comprometo" y los substantivos abstractos del resto.

Como dije, he analizado las letras y grafismos de los cuatro (los cinco, con Rajoy) y como grafóloga objetiva donde en los otros veo frialdad, glacialidad, egoscentrismo y hasta rasgos psicopáticos (los tenemos en la letra de dos de ellos), en tus grafismos solo veo humildad, sencillez, una mente ordenadísima, capaz y clara.Capacidad de lucha.Alma sencilla y franqueza.

La autenticidad no puede vencerse con mentiras, gracias a Dios.
Por eso, gracias, Pablo Iglesias, porque tú eres ese político que necesitamos.
Me entristece que otros no miren con el alma y se dejen desarmar por los opresores con argumentos y desacréditos estúpidos contra tu persona...
Tu presidencia, sinceramente, sería mi mejor regalo de navidad.

¡¡¡Gracias!!!!
c.bürk

Pensamientos de invierno (diciembre de 2015)

“La vida, sin ninguna duda, continúa tras la muerte física” “Dios existe” "Tengo pendiente, convencer con todo lo que soy, hago, escribo y reparto, de la existencia de un sentido vital muy profundo, por la mayoría, ignorado o aplazado. Quiero refrescar los tedios, trastornar la rutina, predisponer al asombro, invitar a celebrar el misterio. Quisiera reforzar conciencias y derrotar esa ganga superflua con la que hemos erguido esta existencia moderna, fingida, vicaria y subalterna. Quiero provocar hambre de fe y esperanza y comerme el desencanto del prójimo. Esa es mi real declaración de intenciones, por encima de todo". 
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A las personas les dan regulares arrebatos de repulsión contra quienes se sienten en deuda. ¿Os habéis dado cuenta, por ejemplo y si os ha pasado, de cómo alguien que os juega una mala pasada con frecuencia suma a ésta una segunda patada en toda vuestra boca? Es un caso clásico –Jesús-Poncio Pilato- el pueblo condenatorio- de pronto el agraviador comienza a comportarse como el agraviado. A veces lo hace lanzando un pico de reproches sin sentido, hablando mal de todo lo que eres y te rodea, empeñado en un proceso de lapidación de tu persona. Supongo que alguien habrá inventado un nombre para tal reacción humana, pero yo sencillamente tengo la teoría que cuando alguien está en falta o en deuda (fiduciaria o afectiva) necesita crear frente a sí mismo una coartada. A nadie le gusta el peso de la culpa, sentirse miserable. Por tanto, cuando el susodicho se convierte en uno y lo sabe, necesita magnificar o inventarse agravios que justifiquen su quema de brujas. Y no es poco frecuente el caso de esos que acaben por creerse su propia mentira cuando acaban destruyendo al otro hasta los tuétanos…
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Actúa con los demás como lo harías contigo mismo.
Goethe decía que la forma en que ves a la gente es la forma en que la tratas, y la forma en que la tratas es en lo que se convierte.
Si estás todo el día sospechando de los demás, buscándoles el fallo, esperando a que te decepcionen, tan sólo te llevará a anticiparte a que los otros te vayan a fallar.
Piensa en ti: tú eres poco fiable, malintencionado, deshonesto? Pues si tu respuesta es "no", la mayoría de los demás tampoco son así.
Las personas se equivocan.Cometen errores y muchas veces lo que tú tomas por maldad, es el resultado de una frustración.
Lo que esperamos de los otros, condiciona nuestro trato con ellos: si esperas cosas buenas, muestras amabilidad y confianza y eso obtendrás. Pero también ocurre lo contrario: si esperaa a que te fallen, condicionas las cosas a que ocurra y te fijarás en todo lo negativo que esas personas tienen, sin tener en cuenta sus puntos fuertes.
Claro está que todos vivimos injusticias, pero no todo el mundo va a reaccionar igual.
Todos cometemos el fallo de actuar "de morros" cuando nos sentimos defraudados por alguien.Primero piensa: qué pude hacer yo, probablemente, para que el otro me trate así?
La maldad es, por suerte, escasa u minoritaria.La mayor de las veces, no es maldad lo que ves sino DECEPCIÓN, FRUSTRACIÓN, y la consecuencia es esa "maldad" hacía ti.
Más empatía y menos enfados.No temas hablar con esas personas.Pregúntales por qué motivo se sienten así, qué puedes tú hacer mejor.
Comprende y no juzgues.Tan sólo si a un grito devolvemos una sonrisa, la cadena se romperá. Paz para todos.

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Todos somos diferentes y venimos al mundo en formas distintas. Esa es la gracia y lo más hermoso de nosotros. Todas las formas son bellas, quién no sepa ver la real belleza de la autenticidad es un pobre ciego. Deberíamos celebrar cada día nuestra autenticidad, celebrar la forma que hemos ocupado en éste mundo, porque sea como sea, es perfecta. Algunos capullos se han encargado de distorcionar la realidad con cánones de "belleza" equivocados. El cuerpo que ocupamos aquí, es nuestra casa por un tiempo y deberíamos celebrar nuestras diferencias que nos hacen únicos y nos diferencia de las otras almas. Está bien que "nos maquillemos", que "usemos máscaras" (cómo un juego) pero a veces sería bueno presentarse como se es, prescindiendo de todos los artificios que nos ocultan para atisbar el cráneo que tenemos debajo. Aplaudo a los que no temen a la Verdad y que se dan permiso en el mundo para ser quienes son y no aquellos que quieren aparentar por agradar a personajes que, en realidad, no pintan nada en nuestro desarrollo como seres. 
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La mayor parte de mi tiempo, el 90 por ciento de este, lo paso en estricta soledad.Muchas veces observando "ventanas afuera", otras, "puertas adentro" en actitud de introspección.
Me he sentido muy sola en compañía, demasiadas veces.Porque hay gente que en cuestión de unos instantes te hace sentir que retrocedes siglos.A la edad media.Y a las manos negras de la inquisición.
Cuando quieres avanzar, "trabajar" para el progreso real y sano de este mundo nuestro, ya te han agarrado por los huevos y no sabes si estás en mil trescientos o entre salvajes, miles de años atrás.
Dicen que las tradiciones hay que conservarlas.Y los españoles son muy de "eso"...Pero si las"tradiciones" (creo que en el fondo son defendidas por personajes que temen los cambios como una peste, porque se sienten seguros en sus costumbres "confort"...)si es mero conformismo, si la tradición es discriminación, si es maltrato y ruindad, si es abuso, degradación y asesinato deberían cambiar la palabra "tradición" por "calamidad" o quizás por "vergüenza".
Para mí, la mejor "tradición" sigue siendo el activismo vital.
La toma de la verdad y de los derechos de algunos personajes históricos a través del ejemplo, la enseñanza con amor en igualdad. Gracias a Dios, hay muchos más de esos que de los que andan todo el día con el dedo levantado.
Me quedo con la actitud "tradicional" de tantos y tantos héroes anónimos que han luchado por los derechos humanos y animales, solidarios; por un hábitat republicano, por lo igualitario que traspasa fronteras, en contra del interés estratégico de atontarnos, de esclavizarnos.
Hicieron que avanzáramos. Que por fin exista una conciencia respecto al maltrato, tanto animal como humano.Que la homosexualidad es tan natural como cualquier otra, que el AMOR es el fondo claro de cualquier idea y manera de ser. Que la mujer es lo mismo que "Adán". Que no hay costilla prestada. Que todos podamos ser lo que somos; si es con amor, respeto y empatía.Que definitívamente el AMOR en tolerancia sea la reina soberana que gobierne las naciones de este mundo...
Admiro a esos -que aún viendo la desgana de los otros por mover un sólo dedo- apelan por el cambio.Porque cambiar es avanzar, es evolucionar.
Puentes efectivos entre todas las personas de este planeta, entre los animales, los derechos de todo el mundo, piense como piense.Aceptando a todos en su singularidad.
Por qué ese divorcio entre el mundo de las ideas y nuestra hermandad como almas? Por dónde se ha roto la conexión entre lo humano y las percepciones intuitivas?
La sociedad va por delante de los gobiernos.
Empecemos a entendernos: comenzando puertas adentro de nuestras casas, para gradualmente estar en paz puertas afuera.
Que nadie sufra de discriminación a causa de una diferencia.Porque todos somos diferentes y a la vez, somos hilos de un mismo tejido.
Nadie es más ni tampoco menos que tú.
Dejémonos de juicios y de actitudes cicateras y retrasadas.
Más abrazos y más sonrisas.
Sed felices y dejad que todos lo sean: hombres y animales. El mundo es para todos. Pensemos como pensemos.Seamos como seamos.
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Algunas personas estamos en el mundo para ser "Personas Fogonazo". Los otros se nos acercan con grandísimas expectativas, pero se pueden contar literalmente los días en que tardan en darse la vuelta y dejarte exactamente igual: solos. Cuando vemos que ocurre una, otra y otra vez, ya optamos a no creernos nada. Los halagos nos suenan a palabreo fugaz, las palmaditas en la espalda no son más que golpes y las promesas, estrellas fugaces. Los otros tan sólo se nos acercan para verlos marchar. Imagino que al final habrá una utilidad en todo esto y el Altísimo lo dirige por algún motivo así. Ese ese nuestro consuelo, al menos.
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Claudia Bürk 
 

jueves, 3 de diciembre de 2015

Análisis grafológico de la letra y firma de Pablo Iglesias (Por Claudia Bürk)



Análisis grafológico de la letra y firma de Pablo Iglesias


Basándome en unos manuscritos del líder de PODEMOS, he podido realizar el siguiente análisis. Además encontré una carta manuscrita y firmada, en la cual podía apreciar su letra más personal, ya que lo demás parecían apuntes dónde mostraba una letra más tipográfica.
Los márgenes que Pablo deja a la izquierda, las formas de sus letras, los enlaces de unas letras a las otras, me hablan de una persona muy organizada, superior en inteligencia. Ordenada en sus conceptos mentales. Y de gran inteligencia emocional. El tamaño de su letra y en comparación con su firma (bien legible y con poca rúbrica sin que esta “toque” la firma) me habla de un sujeto (y es curioso, dada su imagen pública) más bien introvertido. Cierta timidez y reserva.

Pablo tiene las ideas muy claras. Y su orden mental es el de un genio. Su letra esta inclinada hacia la derecha en un ángulo de 96 grados, lo que es de nuevo positivo, ya que muestra afectividad, cordialidad y emotividad sana. Es, diríase, la inclinación perfecta.  Su firma bien legible y con rasgos idénticos a la letra, tanto en tamaño como en forma, rasgos y presión, me indican a una persona franca, como se diría “lo que se ve es lo que hay”. Franco, sencillo, ante todo sincero y con un justo auto concepto; es decir, ni demasiado vanidoso ni tampoco por el lado contrario, hay complejos. Cierto es que hay tendencias a llevar la inclinación hacia la izquierda en su firma y eso denota cierto retraimiento, reserva y nuevamente, observo introversión. Pablo Iglesias es alguien muy consciente de sus propias limitaciones, de sus fallos y fuertes. Esto es francamente positivo en un político.

El subrayado doble bajo su firma me indica sencillez de espíritu y que está muy reconciliado con  su vida familiar y profesional. Lo cierto es que hay una angulosidad llevada a la izquierda que me indica que no está del todo reconciliado con su vida pasada (agresividad mal canalizada y algunos rencores del pasado).
Las letras iniciales de su firma, de todo lo que escribe, se mantienen pequeñas. De nuevo, un grafismo muy positivo, ya que denota ausencia de egolatría. Aunque es cierto que su nombre aparece más grande que su apellido y denota un ligero encubrimiento de la modestia.
Los márgenes superiores de Pablo me indican tenacidad, su mentalidad es abierta, adaptativa y flexible.
Si es cierto que pese a que su letra y la firma es ascendente –lo que indica una sana ambición, ilusión, entusiasmo y energía, los finales caen un poco hacía abajo, lo que puede indicar cansancio mental y agotamiento físico y psíquico.
También observe las así denominadas “chimeneas” (concepto grafológico para definir huecos entre las palabras) y esto indica claramente agotamiento.

Sus “s” minúscula están algo “mal acabadas” lo que me indica que no encaja demasiado bien ser criticado.
Yo destacaría de todos los grafismos observados en su letra lo siguiente:
Mente muy procesadora, ágil y rápida. Realista y de una emotividad intensa que sabe gestionar a la perfección. (Lo contrario de un psicópata, pues). Una cabeza muy bien amueblada y con una ambición sana y bienintencionada. Muy sincero. Nobleza de espíritu. Sano y muy capaz.
Naturalmente he podido ver más cosas que me reservo, como su sexualidad o psicología más profunda, pero no es menester ponerlo públicamente, pues pertenece a la privacidad y no tiene mayor relevancia, ya que no presenta anomalías algunas.

Claudia Bürk

martes, 1 de diciembre de 2015

Book trailer del libro "Los secretos del invierno"

Precio 14,90€, de los cuales el 100% van destinados a Cáritas o a Santuario Gaia

El libro será enviado personalmente por Claudia Bürk, dedicado y con un separador a juego de regalo

 Solicitar "Los Secretos del Invierno" a cburk007@hotmail.com 

 Un regalo perfecto para esta Navidad
Dale una alegría a tus seres queridos y ayuda a luchar contra el maltrato animal y la pobreza.

martes, 24 de noviembre de 2015

Entrevista a Claudia Bürk acerca de su nuevo libro “Los secretos del invierno.El libro de las almas blancas".

Entrevista a Claudia Bürk acerca de su nuevo libro “Los secretos del invierno (El libro de las almas blancas)

A Claudia Bürk (1971) la reconocemos en cada línea que escribe. Sin embargo, es capaz de ofrecernos una diversidad de obras que sorprende y mucho. “Los secretos del invierno. El libro de las almas blancas” provoca en mí ganas de seguir leyendo. Siento pena al cerrar el libro. Porque se ha acabado. El libro incita al conocimiento de uno mismo, lo que se manifiesta paulatino, gradualmente y fragmentario, semejante en la formación de una perla. Un libro que persigue las falsedades para ejecutarlas. La autora, con gran brillantez, nos sirve lo intraducible, la invisibilidad de los mundos que van más allá de nuestros juicios, de nuestros mundos secularizados. Al leer esta obra, he sentido sostener una estrella entre las manos. Leyéndolo, el tiempo voló.



Me llama la atención el título del libro. ¿Cuál es su propósito?
Nada como dejar el tiempo hacer. Y este libro ha nacido de manera súbita, sin esperarlo. Cuando tocaba. Cara al invierno. Me puse a escribirlo como si el propio libro pidiese nacer. Pensé en hacer de este libro algo especial: de cara al frío, de cara a la navidad. Quise escribir un libro que emulara los libros de cuento antiguos, -de ahí su estética, sus ilustraciones (Son de Ricardo Muñoz)-. Sin embargo, el lector se va a encontrar con muchas sorpresas. Con relatos muy dispares, que atraviesan la piel y la sangre. Algunos escritos parecen cuentos, otros en absoluto.
Pretendí hacer una distinción de este trabajo con referencia a mis otros libros y novelas, para llegar a un lector determinado: el lector selecto, ese que aprecia la literatura por encima de todo. Un lector que no opta por leer libros de famosos de la prensa del corazón, ni demás cosas escritas para vender, cotillear o sólo entretener. Yo escribo además de entretener para concienciar, para incitar a pensar libremente. Opto por escribir libros que se comprometen con un lector sin prejuicios ante la vida, que disfruta de lo que unas veces es hierro y otras, seda. Este es un libro para lectores, lectores. Que siempre buscan la narración, la literatura de calidad. Un lector de alma blanca, como una pizarra en blanco.

Presentación del libro "Los secretos del invierno. El libro de las almas blancas"


Un vídeo para tod@s en el cuál Claudia Bürk explica la razón por la que escribe sus libros. A su vez nos presenta su nuevo libro "Los secretos del invierno. El libro de las almas blancas"

En colaboración con Cáritas y el Santuario Gaia de animales. Claudia destina el 100% de las ganancias de sus libros a ayudas animal o humanitaria

Para pedir el nuevo libro u otros, escribir a la autora a cburk007@hotmail.com 

Porque son tiempos difíciles dónde es menester "arrimar el hombro".

viernes, 20 de noviembre de 2015

Primera intervención de Claudia Bürk en Fem Un Cafe

Programa semanal en el cual Claudia Bürk hablará de la grafología e interpretará las letras de los oyentes así como de personajes históricos y de la actualidad.
 
Fem Un Café
Todos los Viernes
De 15:00h a 17:00h 
(la intervención de Claudia Bürk estará en castellano).


Enlace a la escucha en directo: 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Claudia Bürk en Fem Un Cafe


A partir de mañana, viernes, podréis escuchar mi intervención semanal con una sección de interpretaciones grafológicas. Podréis enviar vuestra letra a la radio. 

Escuchad el programa mañana, viernes, por primera vez y seguid instrucciones.

Aquí, de 15:00h a 17:00h el programa entero FEM UN CAFE (mi intervención estará en castellano) 


Enlace a la escucha en directo: 


Recordad: 

Mañana, viernes a entre las 15:00h hasta las 17:00h, en medio estará mi sección de grafología.

jueves, 22 de octubre de 2015

Mi tía Marcelina



Mi tía Marcelina y yo

Llamabase Marcelina
de mi padre lejana prima.
Seca, espigada,
quejumbrosa, reumatizada,
de senos desaparecidos,
y la retaguardia, ¡Ay! ¡Cuán aplastada!

Para completar el panorama,
escogiendo guapos y feos,
no podía ser contratada.
Pues a mi tía Marcelina
con disimulo la apodaban,
¡Desdentada! ¡Desdentada!,
Como Buzón de correos.

¡Apunten acertando!
Teniendo presente lo ahora sabido,
que, si alguien se ha conmovido
de éstas sus adversidades,
no tarde, ruego y suplico,
en verter libremente, lágrima conmigo.

Era criticada, con reservas y disimulo,
ser más terca que una reata de mulos.
Impasible a palos y afectos,
y llena, llenita, a reventar,
de otros muchos defectos.

La pura y necesaria verdad,
ampliamente justificable;
pues ocultarla, lo siento, es imposible,
debido a una poderosa razón,
reconocida hasta en el Vaticano:
allí donde por lo que fuere no lucía,
suplíalo con envidiosa humildad,
sinceridad y grandísimo corazón.

A estas especiales lides,
a todas sus paisanas ganaba,
demostrando espontaneidad
e inigualable pundonor,
conociendo, como no ignoraba,
saberse cruelmente burlada.

Marcelina, triste y desolada,
no conseguía demostrar
sus locas ansías por amar,
¡Imposible, lejano amante!
Todo por culpa de una vecina
que engatusó al presunto pretendiente
achacoso, viejo, chulo ignorante.

Tuvo ciertamente fortuna,
pues, a la desvergonzada tuna
pronto ese la dejó más que plantada,
llenita, llenita y bien preñada.


Sufriendo de vergüenza,
haber sido sin pudor suplantada
por una viciosa cualquiera,
enterró deseos y sentimientos
en las profundidades de su alma.

Dejó de suspirar,
de soñar apasionados amores,
ansias y revolcones,
inconfesables caricias,
entregas y …¡Perdones!

Negó de por vida
recordar aquel engaño,
eludiendo decir la verdad.
Mantuvo la lengua retorcida
y los traicionados anhelos
sepultados en la eternidad y lejanos cielos.

Durante la claridad del día,
fuere este nublado o lluvioso,
conseguía,
sin mucho éxito disimular
el intenso dolor que sentía,
imposible de consolar.
Mezclando en su cotidiano conversar
chistes y tontos sucesos,
difíciles de creer y peores de asimilar.

Llegada la noche,
encerrada en el hostil dormitorio,
acariciaba, empero, amorosa la almohada:
compañera confidencial de ilusiones.
Profundos sus suspiros y ardientes las ambiciones,
añorando sentirse adorada
por aquel aprovechado tenorio.

A nadie confesó, toda ella muy prudente,
escarmentada y desconfiada
que perfumaba lecho y ambiente,
sábanas y edredón,
cómplices de insatisfechos ecos de amor,
al esperar siempre impaciente
prometido, esposo o aunque fuere amante,
pronta a complacer consciente
si el esperado pretendiente
pasara, primero, por el altar.

***
Mi padre,
antaño nocturno acechante,
de estos sentimientos ignorante,
consumía su vida sentado,
tragando anuncios de televisión
filmes aburridos y algún que otro culebrón.
***
El tiempo, infatigable
tenaz e irresponsable
prosiguió con su avance
aumentando edades
y vientres espectaculares.


La gestante vecina,
aislada de la comunidad,
paseaba su panza
bajo amplias faldas,
cohabitando sin esperanza
ser nuevamente admitida
en las tertulias cotidianas
de la agrupación vecina.

Sus andares cansinos,
inseguros e irregulares,
necesitados de mayores caminos,
semejantes en dimensiones
cual nacionales autopistas vulgares.

Buscaba entre la vecindad
inútilmente y por desgracia,
quién ofreciera por caridad
una simple palabra de amistad.

Con anterioridad al escándalo,
conoció ocultos secretos
de aquellas mujeres,
infieles y adúlteras.
Vislumbró asimismo traiciones conyugales
y también inmorales abortos a centenares.

Ahora, aprovechando la ocasión,
todos centraban sus maldades
en aquella desgraciada inexperta
que ofreció inocente su natural y único don,
pagando con creces
los escasos segundos de su pobre pasión.

Fueren hombres o mujeres
limpios de conciencia,
debieron comprometerse a adoptar
al que a no demasiado tardar,
vendría a aumentar
gastos y número familiar.

Marcelina, mi señora tía,
simulando aprensión y desprecio,
espiaba de reojo a su particular malvada
al tiempo que de forma inconsciente
palpaba en sí su exiguo y extraplano vientre,
deseando un milagroso trasplante.

Se sumaba al historial de la despreciada,
pues no vienen solas las desgracias;
historia, solo por el doctor conocida:
fue también infectada de sida
al consentir la penetración
sin el uso de un simple condón,
cegada por una promesa
indigna y sin corazón.

Demacrada, por falta de asistencia
fuere de personas o vacunas,
perdíase lentamente
de este mundo impenitente,
plagado de seres inconscientes,
coexistentes en historias indecentes:
puestas a la venta, naturalmente,
con regalos y curiosos complementos,
si contribuían personalmente
a las aportaciones oportunas.

Tras largas horas de dolores,
espasmos y contradicciones
falleció en el parto,
minutos tras el instante
de ver por primera y también por última vez
a su indeseado infante.

Indigente y adeudada
de pies y cabeza
en hipotecada y vieja mansión,
se acogió al recién nacido
en una más que precaria situación,
berreando este a pulmón partido
con tantísima fuerza, rabia y lamentos
que hizo temblar los cimientos.

La asistencia de curiosos,
cotillas y arrugadas comadres,
se apretujaban fuera, en la calle,
sufriendo estoicos y pacientes
las inclemencias del tiempo,
en el más absoluto silencio.
Pegadas materialmente las orejas
detrás de ventanas y oxidadas rejas,
noticias que comentar.
Formaban apretados grupos y parejas;
cultivaban finamente rumores jugosos
a su gusto e invención.


El doctor, no más que un anciano veterinario,
hábil y siempre dispuesto,
comunicó a la acreciente masa expectante
que el nuevo y flamante individuo a censar,
una vez, cristianamente bautizado
por él mismo, a dedo, designará a quién para adoptarlo.

Al igual que la anual epidemia gripal,
propagándose en ambientes propicios
incubando gérmenes mortales,
el fallecimiento de la mujer
motivó inquietud en muchos hogares:
pudientes y pobres,
en la funeraria y en el cementerio,
al existir intereses y desacuerdos
por hallarse de pagos al descubierto
desde que conocieron su embarazo.

Simón, el triste enterrador,
conocidísimo en la comarca,
en España y en el extranjero,
tuvo sus más y sus menos
con el avaro alcalde del pueblo,
por negarse a satisfacer el dinero necesario y obligado para el sepelio.

Verse libres de problemas,
crearon otros inconvenientes,
siendo el más urgente
encontrar una rápida solución,
ubicando al pobre huerfanito,
en hogar cristiano y decente.

Simulando infructuosas reuniones
y horas de sueño,
donde apareciendo ciertas discrepancias,
cruzaronse veladas acusaciones,
determinaron gracias a su empeño
señalar, bajo secreto de votación,
nombre y apellido de la persona
única y mejor cualificada
para aceptar la adopción.

Viejos odios y rencores
satánicamente bien unidos,
escribieron un
«» en los votos en blanco
y en los negativos, siendo en minoría,
obscenas frases rezumando impudores,
sorprendiendo a los reunidos
al creer que una mano vengativa
consiguió adulterar la decisión.

Casi siempre surge una solución
cuando se persigue un propósito
por increíble que parezca,
al saber que cerca, muy cerca
conseguirán solventar el problema,
traspasándolo al inocente designado.

Sabían las brujas conspiradoras
que su víctima cedería,
al haber sido elegida
por una gran mayoría.


Cual regalo navideño anticipado,
conociendo por gracia unánime y colectiva
en sesión plenaria de mandamases y jerarcas,
a pesar de la escasa y ridícula oposición,
fue aprobada y con rapidez rubricada,
anticipándose a inútiles reclamaciones,
autorizando la oportuna adopción.

Faltó únicamente el señor cura,
aquejado, por desgracia, de fuerte constipado,
y devorado por altísima fiebre,
sospechando entre lucideces,
ser miserablemente burlado
por haber sido olvidado en el sermón pasado,
privando su única e influyente opinión,
denegando semejante salomónica decisión,
rebosando odio e intereses.

En formación de cuatro en fondo
marciales posturas y braceos militares,
recorrían plazas y calles,
interrumpiendo el terribles tráficos,
ausentes de urbanos y semáforos,
riéndose de vociferantes afectados,
bien fueran peatones o gentes rodando,
dispuestos a levantar el dedo mayor,
al menor acto de rebelión.

Dispuestas a cumplimentar su cívico deber
de sincera amistad y muy buen querer,
marchaban resolutas y decididas,
alzando la barbilla, los ojos bien fríos, hipnotizados,
barrigas fláccidas, o exageradamente abultadas,
los senos, grandes o pequeños,
vacíos de contenidos, exageradamente colgantes,
piernas cortas y bastante peludas;
las más largas, hábilmente rasuradas,
la mayoría de ellas patizambas, renqueantes,
ajenas todas ellas a sus inmensas virtudes,
murmuraban entre ciertos huecos dentales,
impopulares canciones, poesías y extrañas oraciones,
aprendidas de memoria durante las noches,
con el fin de evitar amargas arcadas y retortijones,
pasadas en blanco, a faltas de acompañante,
−dador de necesidades calmantes−,
renunciando expresamente y durante años,
a poemas de otro rango,
entonándolas en ayunas, altisonantes.

El centenar de ancianos,
pensionistas y jubilados,
sonreían regocijados,
asistiendo bastante alejados
más prudentes que aconsejados,
de aquella esperada demostración
entre gigantes y enanos.
Pues así fueron bautizados
con más acierto que sinrazón.

Multitud de curiosos y mirones,
venidos de todos los rincones,
de cercanos pueblos y aldeas,
abarrotaban la ruta a seguir.
Padeciendo las inclemencias del tiempo,
inestable por ser el loco diciembre,
sumándose a brutales golpes
y empujones a discreción
por el anhelo de ocupar y conseguir,
ser, las mujeres en particular, las primeras,
dispuestas a toda costa impedir
que se colaran por delante de ellas,
conquistando y defendiendo
lugares de preferencia,
ignorando si recibían excusas sinceras
disculpas o humildes perdones.

Los aplausos fueron en aumento,
acompañados de toses y estornudos,
incluida alguna risita de hiena
y relinches mulares y de burros,
creando sanas envidias animales;
si alguno de estos por casualidad,
estuvieron en las cercanías
en el establo o cercana ciudad.

Varios reporteros
de radio, prensa y televisión,
observaron con máxima atención,
quienes, entre bulliciosa concurrencia,
mereciese ser citada,
ofreciendo, con toda seguridad,
convertirse en estrella afamada,
en un tiempo de nada.
***

Mi tía Marcelina,
alarmada por aquella ruidosa algarabía,
temiendo posible desgracia,
el fin del mundo o revolución dominguera,
dejó de zurcir y remendar,
antiquísimos vestidos del ajuar
que jamás logro estrenar,
pasada ya su mocedad,
perteneciendo ahora
a recuerdos que lamentar.

Curiosa, asomó la nariz por su ventana,
abarcando de una sola mirada
la multitud allí reunida.
Entonando ahora contagiosos vítores
con más fuerza que con gana;
y con el corazón entre ardores.

Hubiera allí juicio o condena,
ejercer de alcahueta
debía valer la pena.
Mas de pronto y sin aviso,
quedose Marcelina de piedra,
al sacudir de sus orejas la cera,
rumbo a un advertir más preciso:


su humilde apellido y nombre
inscrito con algunas dudas el siglo pasado,
para muchos desconocido antes,
¡coreado por guturales voces!
Horadaban sus gastados oídos, esos nidos de cera,
despertando un par o tres de sentidos,
almacenados por no haber sido utilizados,
en el instante apetecido,
ser mencionada por el único hombre
que acercándose a ella con nocturnidad,
fue con toda ilusión el escogido
para acusarla de alguna ignorada maldad.

Terriblemente asustada,
sintió que su débil cuerpo temblaba
reacio a reaccionar,
ante aquel inusitado panorama,
angustioso e irracional,
siendo ella, Marcelina,
la víctima a sacrificar.

Caída de rodillas,
las manos estrechamente unidas, prestas a orar,
suspiró en silencio,
vertiendo primeramente lágrimas
para a continuación, dejar en libertad
estéricos gemidos de angustia,
capaces, por si solos de provocar
un nuevo diluvio universal.
Pues de comenzar a emplear
el verbo equivalente a llorar,
no hubiera habido forma de salvar
ni a ella, ni tampoco a los demás.

Convencida de su próxima muerte,
siendo inocente delante de Dios y alguna gente,
maldijo su mala suerte,
al verse privada de un juicio imparcial.
Así pensaba ella, lamentablemente,
negándosele, en teoría, un buen abogado,
defensor de la justicia.
Fuese éste pobre de bienes y fortuna,
justo y bien honrado, también incorrupto
de débiles, desahuciado, e indigentes
si éstos, delante de la ley, fueren inocentes.

El quimérico amante, con el niño en brazos,
a Mareclina se le acercó, dispuesto a entregarle
lo que su vientre siempre le negó.
Al punto, Marcelina bendita, cayó por fin en la cuenta
de que no habría reprimenda,
ni muerte, ni acusación,
ningún juicio de la sinrazón.

Sonrió, lloró de aquel súbito pensar
salido, ignorando de qué lugar,
arrastrando consigo la esperanza
dificilísima de poder conservar,
por ser, eso, un simple y bello sueño,
un sueño deseando ser realidad:
hacer efectiva su propia maternidad.

Marcelina de rodillas cayó, y no cesando de besar la blanda, infantil cabeza,
a Dios dando gracias ante la certeza
de lo que sería ya suyo, por siempre y por entereza.

Mi tía Marcelina, mi madre luego también,
se hizo así cargo de mi personita
de las deudas de mi fallecida madre
y las vergüenzas aireadas desde la boca de mi padre.

Y ésta es mi historia,
que con el permiso de los pacientes lectores,
me he permitido relatar.
Fin.