domingo, 15 de enero de 2017

Carta a un amor imaginario

Carta para un amor imaginario.

14 de enero de 2017

(“QUIEN NO VIVE PARA SERVIR, NO SIRVE PARA VIVIR")

Quisiera escribirte para así abrirte lo más oculto de mi ser. El propósito de estas cartas no será otro que tratar de llegar a ti a través de la verdad más profunda.
 Para la cuadrada lógica del mundo, resultaría inconcebible que yo dedicara mis horas y minutos a ti, a una historia de amor tan claramente imposible e inexistente; meramente inventada. Mi razón sería considerada una absurda pérdida de tiempo, que siguiera dejando las puertas abiertas a mi corazón para que continuara jugando a amar una quimera, sería considerado de cuerdos. Vivimos en un mundo donde cada vez más los sueños son tachados fácilmente de utopías y descartados por su irracionalidad.
Vivimos en un mundo lleno de deprimentes realidades y en nuestra decadencia las ilusiones acaban disfrazándose de ilusorias ridiculeces, y en nuestra ruina las soluciones justas y normales terminan alejándose tanto que tienden a parecer locuras. Llamamos “loco” al soñador y al justiciero lo condenamos por hipócrita. Centrado y equilibrado será el hombre que sigue las pautas marcadas sin protestar, ( yo lo hago día a día, año tras año)  y al que se aprovecha de los preceptos del juego terminamos admirándolo por poderoso. Toleramos a los que se hunden en la rendición y miramos mal al que se rebela. ¿Qué clase de mundo tenemos?
Soñar no puede ser malo. Incluso cuando nuestras fantasías son irrealizables, si su vivencia nos produce bienestar, no debemos descartarlas. ¿Qué mal podemos hacer soñando? A los demás es evidente que ninguno. ¿Y a nosotros mismos? Podríamos intentar ser un poco tradicionales y afirmar que “siempre y cuando toquemos de pies en el suelo no será perjudicial...”. ¿Pero, no te parece una solemne bobada? Los más apasionantes sueños nos elevan, nos llevan volando hacia las nubes.
Allí y solo allí los ángeles de la gloria nos acariciarán con un poco de su magia, con un mucho de su ilusión.

Y te pregunto: ¿ Tú crees en los ángeles?................

¿Cómo vamos a conseguir  maravillas si nos pegamos como lapas a la real Tierra?
No, querido, aunque en la vida real escondo íntegramente mi verdadera forma de ser, yo pienso seguir soñando. Hoy tomo y seguiré tomando este amor imaginario como uno de los más bellos sueños que nunca tuve y seguiré agarrada a él mientras su magnánima belleza siga despertando en mí unos tan maravillosos sentimientos. Y si continúa agasajando tan dulcemente mi sensibilidad, entonces durante un tiempo incalculable seguiré vistiendo mi corazón con el dorado atuendo de este increíble enamoramiento. Dorado por su refulgente irradiación, dorado por agradecimiento al hada que lo permitió, dorado como lisonja a ti que lo financió.

En la vida real yo cumplo estrictamente con mis deberes, soy políticamente correcta. Me alaban por las cualidades que supuestamente debo poseer. Muchos me consideran. Otros premian mis esfuerzos y mi constancia. Y sin embargo, amado mío, nadie conoce mí corazón.
Quisiera ponerlo a la vista de todos, empero, no es posible: todas las personas queremos que la luz que colocamos tras la puerta esté en el centro de la sala, enfrente a todos...Pero al igual que los otros, yo permanezco en las sombras, cumpliendo con mis deberes.
Ignoro lo que me espera, pero desearía estar con el corazón abierto: no tener miedo por poner mi brazo sobre el hombro de alguien, hasta que me lo corten. No temer hacer algo que nadie antes hizo, hasta que me hieran (una vez más). Déjame ser ingenua, querido, porque la inocencia es todo lo que en este instante tengo para darte.

Con lo escrito resulta evidente mi consideración final sobre el uso de mi tiempo para seguir amándote. Creo sinceramente que con mi apuesta continuadora no voy a malgastar nada. El tiempo raramente se pierde, y menos aún cuando depende de nuestra voluntad su destino. Pasarán, semanas, meses, puede que incluso años, y al final, cuando mi vida empiece a inclinarse hacia el olvido, cuando pueda o quiera archivarte con mis recuerdos más queridos, estoy segura de que puedo afirmar con rotunda convicción que no voy a arrepentirme de haberte querido, de haberte admirado en absoluto anonimato y silencio. De haberte entregado mi corazón desde las quimeras.
 Y tú, y a lo mejor la mayoría de la gente, si un día llegaras a conocer mi verdadera historia, podrás creer que es un despropósito gastar ilusiones en algo que se intuye tan notoriamente como improbable.
Podrás comprender todos mis motivos: la historia que escondo es triste; soy superviviente de acechos que a muchos habrían anegado por completo. Ya ves que a menudo lo insinúo.
Has de saber que en mi concepción hacía ti no cabe la idea de gastar ni la de perder. Pase lo que pase no voy a derrochar mi tiempo en este sueño, lo voy a invertir. Será una extraña inversión, sin contrato alguno que ofrezca unas mínimas garantías, sin ni tan siquiera una expectativa manifiesta de conseguir los más básicos intereses del mercado amoroso.
No me querrás,  no podré alcanzarte, no podré a lo mejor ni siquiera verte y hablarte, pero ahora mismo tengo muy claro que en la cuenta de este amor no correspondido estoy abriendo un depósito tan acaudalado en sentimientos, en sensaciones, en pensamientos y en vivencias quiméricas  que pocas personas podrían decir hoy mismo que en estos campos se sienten más ricos que yo. Así, será esta, mi inversión, un poco anormal, pero no tengo la menor duda de que para mi condición humana, para mi querida esencia de eterna soñadora, será un muy rentable negocio.
¿Y qué decir de ti? ¡Que hermosos tus ojos! ¡Qué hermosa es tu voz! ¡Que hermoso tu gesto !  ¡Qué ojos, sí, que ojos  esos ojos tuyos, los que Dios te ha otorgado! En ellos me pierdo al mirarte desde lejos, detrás de muchos espejos que me ocultan, te contemplo y dejo de ser yo misma…
Tus ojos son el cristal en el que ahora  vivo.
Cuando te imagino, dejo de ser cualquier cosa de las que soy para querer convertirme en el aire que respiras, en tu sombra…
Callo, porque tus palabras se convierten en las mías…Ni tan siquiera respiro, solo dejo que el presente se llene de ti, para después de unos escasos minutos morirme de añoranza..
¡Cuanta falta me hacías! Y sin embargo qué imposible pasarás por mi vida. Y no lo sabrás. Ni nada manifestaré.
Quizás sea verdad, que lo más bello muchas veces es lo que nunca podrá suceder.
Eres todo cuanto sueño, cuanto he soñado siempre; el ideal absoluto: porque tu corazón es todo bondad.
Sueño con volverte a soñar; sólo en sueños te hallo y sólo eso ya lo es todo--

Incierta para el mundo pero sinceramente tuya,
C.

1 comentario :

  1. ξένος, X está vetado en tu corazón y condenado a la mudez, ante tus declaraciones, tiene derecho a responderte con sus alabados labios, para defenderse ante las estrellas que nos encargan amar.

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