Todos somos Clarividentes-Claudia Bürk

De “eso” no se habla.

Trastornos y Secuelas psicológicas en víctimas de abuso sexual por familiares o emparentados (incesto) en la infancia.

El abuso sexual de niños y menores es mucho más frecuente de lo que imaginamos.
Las víctimas quedan marcadas de por vida, sin duda, incapaces de relacionarse con los otros, con notables problemas en su conducta, incapaces de mantener una relación sana de pareja y quedará para ellos distorsiona toda posibilidad de relación libremente consentida. Lo que define el abuso es la asimetría entre los implicados en la relación y la presencia de coacción -explícita o implícita-. No deja, por ello, de ser significativo que un alto porcentaje de esos abusos son llevados a cabo con personas de máxima confianza para el niño o que éste dependa del agresor tanto afectiva- como físicamente. Las conductas abusivas nunca suelen limitarse a actos aislados, pueden incluir contactos físicos (genital, anal o bucal) y supone siempre una utilización del menor como objeto de estimulación sexual.

Es frecuente el exhibicionismo en los inicios al abuso. No es fácil determinar el acto, ya que el niño no lo manifestará. No hablará de ello ni siendo niño ni siendo adulto. Los actos crearán tales confusiones para el menor que todos sus patrones y esquemas afectivos quedarán distorsionados, ya que, como dije, en la mayoría de los casos el crimen lo realizan los propios familiares. El niño consiente el abuso porque teme perder el afecto de papá, del padrastro, de su tío etc. -es el incesto propiamente citado.- En estos casos, la recuperación del menor es prácticamente imposible de por vida. ¿Cómo defenderte de alguien a quién adoras? ¿Cómo saber que lo que te hacen es malo si lo hace quién te cuida? Es el peor daño que se le puede hacer a un ser humano: profanar todos sus esquemas mentales acerca del afecto y el amor.

La situación habitual incestuosa suele ser la siguiente: una “inauguración” con caricias y tocamientos; un paso posterior a la masturbación y al contacto buco genital; y, en algunos casos, una evolución al coito. También existen los casos de abusos de profesores, monitores o tutores. Pero quiero centrarme en los casos anteriores. De gravedad absoluta. Existen ciertos síntomas en estos niños que se prolongarán hasta la edad adulta y continuarán de por vida. Uno de estos síntomas es la enajenación. La víctima inventa personalidades distintas con las que distraerse de sí mismo. Es incapaz de aceptar los daños. Se siente tan mal consigo mismo que no puede ser quién es. Siente como que las cosas suceden fuera de sí mismo. Es el síntoma más claro y consecuencia de un abuso grave y prolongado. La autoestima de ésas personas es tan escasa que necesita ser “otros” continuadamente para poder coexistir con los demás.
Voy a resumir, a continuación un listado de síntomas con los que reconocer un niño o adulto que haya sido víctima de un prolongado abuso sexual en su infancia:

  • Enajenación. Trata de no “ser el mismo” siendo otros, simula una personalidad que no es la suya. Habla a menudo de “el” o “ella” han dicho o hecho, sin referirse a sí mismos.
  • Miedo a estar solos. Miedo exagerado a la oscuridad. Fobias y trastornos diversos y exagerados.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Cambios bruscos de conducta.
  • Aislamientos.
  • Incapacidad de mantener relaciones en pareja. Incapacidad para mantener una relación sexual normal, o por el contrario comportamiento extraño en el plano sexual.
  • Rechazo absoluto del sexo opuesto, o por el contrario conducta exagerada, nimfomanismo.
  • Confusiones fuertes sobre la conducta sexual.
  • Rechazo al contacto físico
  • Ausencia de emotividad o por el contrario, emotividad exagerada
  • Fragilidad
  • Autolesiones
  • Sentimiento continuado de culpabilida
  • Obsesiones compulsivas, síntomas de TOC
  • Tendencia a las alergias y a una personalidad enfermiza
  • Agresividad verbal. Agresividad exagerada y prolongada.
  • Resistencia a mostrarse desnudos o por el contrario, exhibicionismo.
  • Tendencia a la negatividad, trastornos afectivos, depresión.
  • Conductas regresivas: se orinan en la cama, se chupan el dedo, duermen encogidos. Muestran signos de la infancia siendo adultos.
  • Tendencia al secretismo.
  • Conocimientos sexuales inadecuados en la infancia
  • Intentos de suicidio.
  • Personalidad sumisa. Deja que abusen de él nuevamente.


Posiblemente en la edad adulta estos niños/niñas serán así (y más aun si no han sido tratados, como ocurre casi siempre):
Sus personalidades nunca tendrán un término medio. Lo más seguro es que victimicen a otros, o, lo más frecuente serán nuevamente víctimas de malos tratos, violencia de género etc. Tenderán a escoger parejas conflictivas, si es que lo hacen. La mayoría de éstos niños/niñas acabarán prostituyéndose o por el contrario, refugiados en instituciones religiosas. Sus comportamientos siempre oscilarán entre la bondad y sumisión absolutas y entre la agresividad severa y el conflicto con los otros. Normalmente, los estados oscilan constantemente. Siendo esas personas a veces muy sexualizadas y otras repugnando in extremis las conductas sexuales. Los que los tratan, a menudo tienen la sensación de encontrarse con una persona impredecible, oscilante, con múltiples personalidades. Tienen a la depresión y muchos de ellos se suicidan antes de llegar a los 40 años de edad. Insisto que la señal más frecuente y visible es que esas víctimas dividen su personalidad, inventan otras personalidades y hablan de sí mismos en segunda o tercera persona. Muchas veces buscan profesiones para canalizar su frecuente agresividad. Son manipulables y frágiles, tienden a disculpar a los demás y en otras ocasiones agreden a los otros, ante todo verbalmente.



Aquí os dejo dos enlaces sobre el tema, pero podéis buscar más información al respecto poniendo en un buscador de internet las palabras “Síntomas y secuelas en niños con abuso sexual por familiares”.
El listado de los síntomas que yo nombro, en éste caso no es de internet.
Hay que para con esto. En nuestra sociedad esto es un tabú. Hay enfermos a nuestro alrededor que ni imaginamos de lo que son capaces. Pero lo peor de todo es cuando "el enfermo" el agresor además de abusar del niño luego lo mima y cuida. El niño será incapaz de desarollar odio por él, con lo cual lo disculpará y se autoculpará de todo. Jamás será entonces una persona normal.

C.Bürk

Comentarios

  1. Estupenda exposición de lo que pueden llegar a ocasionar, en la personalidad del indivíduo infantil, estos hechos execrables y devastadores.

    Creo que todos debemos llegar a concienciarnos de lo que sucede en nuestro entorno familiar y social y no mirar para otro lado, por miedo a las consecuencias. Ante todo, tiene que ser prioritario el bienestar de la víctima.

    ISA

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