Todos somos Clarividentes-Claudia Bürk

Carta a X


Mis jornadas y mis noches no paran de llenarse con tus imágenes, voces y perfiles. Tu existencia es puro fuego para mi alma; y también en mi alma y corazón habitan las llamas. ¿Acaso comprendes lo que significa quemarse, arder en un inmenso brasero, con la seguridad de que ese incendio está transformando en cenizas cuanto existe de ruin en mi vida, dejándome en el alma sólo las verdaderas esencias?¡Oh, no existe cosa más bendita que ese fuego que tú has incendiado!Ardo, me quemo, entre brasas subsisto...y tú en la imposible distancia.No importa: sólo las cosas GRANDES pueden contemplarse como es debido a lo lejos….


Con lo hasta ahora escrito resulta evidente mi consideración final sobre el uso de mi tiempo para seguir amándote. Creo sinceramente que con mi apuesta continuadora no voy a malgastar nada. El tiempo raramente se pierde, y menos aún cuando depende de nuestra voluntad su destino. Pasarán, semanas, meses, puede que incluso años, y al final, cuando mi vida empiece a inclinarse hacia el olvido, cuando pueda o quiera archivarte con mis recuerdos más queridos, estoy segura de que puedo afirmar con rotunda convicción que no voy a arrepentirme de haberte querido, de haberte admirado en absoluto anonimato y silencio. De haberte entregado mí corazón desde las quimeras.

Y tú, (y a lo mejor la mayoría de la gente), si un día llegaras a conocer mí verdadera historia, podrás creer que es un despropósito gastar ilusiones en algo que se intuye tan notoriamente como improbable. Podrás comprender todos mis motivos: la historia que escondo es triste; soy superviviente de acechos que a muchos habrían anegado por completo.

Has de saber que en mi concepción hacía ti no cabe la idea de gastar ni la de perder. Pase lo que pase no voy a derrochar mi tiempo en este sueño, lo voy a invertir. Será una extraña inversión, sin contrato alguno que ofrezca unas mínimas garantías, sin ni tan siquiera una expectativa manifiesta de conseguir los más básicos intereses del mercado amoroso.

No me querrás, no podré alcanzarte, no podré a lo mejor ni tan siquiera verte y hablarte, pero ahora mismo tengo muy claro que en la cuenta de este amor no correspondido estoy abriendo un depósito tan acaudalado en sentimientos, en sensaciones, en pensamientos y en vivencias que pocas personas podrían decir hoy mismo que en estos campos se sienten más ricas que yo. Así, será esta, mi inversión, un poco anormal, pero no tengo la menor duda de que para mi condición humana, para mi querida esencia de eterna soñadora, será un muy rentable negocio.

Incierta para el mundo pero sinceramente tuya,



C.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares